domingo, 23 de febrero de 2014

Mitos y leyendas de la provincia de Córdoba (X): la Virgen de Luna


Había en Pedroche –ha muchos años– un pastorcito que, antes del amanecer, salía con sus ovejas  -blancas como la nieve-, cogía su mzurrón y con su borreguito “Lucero”, de color canela con pintitas blancas, allá se iba en busca de fresca hierba que alimentara al ganado.


El clarear del día le sorprendía ya metido entre las encinas, anda que te anda, cantando y haciendo sonar el cascabel de “Lucero”, al que llevaba en sus brazos, por ser éste muy chiquitito y porque de andar pronto se cansaba.


                ¡Ti... lín…tilín!,

                Ya se fueron las estrellas.

                ¡Talán…talán!,

                Ya viene el sol en busca de ellas.



Las alondras…pií…pí…, pasaban rozando cerquita de “Lucero”, que tiritaba un poco con el frío de la mañana; el pastorcito lo arropó con su zalea, dejándole la cabeza al aire para que no se ahogara. La oveja “Grande”, madre del corderito habíase quedado rezagada del resto del rebaño y caminaba al lado del pastorcito, lamiéndole las manos y llamando a su hijo: …bee…bee.

Lejos, se veía un arroyito de agua clara, que corría entre juncos y tropezaba con unas piedrecitas blancas haciendo: ..glu…glu…glu. Llegaron las ovejitas y pasaron el arroyo brincando; el pastorcito se dispuso a cruzarlo, pero antes paróse a meter a “Lucero” en su zurrón, para que no se mojara, si acaso resbalaba al saltar:
 

                ¡Tilín…tilín!,

                Ya pasamos el arroyo.

                ¿Talán…talán!,

                Y las ovejas,¿dónde están?



Las ovejitas corrieron más de la cuenta, pues habíanse asustado del ruido que, al galopar, formaban gran número de caballos, que montados por aguerridos caballeros pasaban por aquel lugar. Los ojos del pastorcito vieron, atónitos, el caballo blanco del Capitán, que iba el primero, con la crin rizada, reluciente el bocado y que parecía llevar espejitos en las rosetas, cerca de las orejas… Y vio a los caballeros con sus armaduras de bronce, su airón de colores que agitaba el viento, y sus espadas y lanzas… Y vio caballos de muchos colores, y aún pudo poner a prueba sus ligeras piernas y su gran decisión corriendo tras un caballo desmandado, al que logró alcanzar y parar, entregándolo al caballero, que premió su buena acción, regalando al pastorcito (para que la pusiera a “Lucero”) la campanita de plata que su caballo llevaba.


…Todavía estuvo un buen rato viendo alejarse a los hombre de armas, (que tales eran los caballeros que a su vera habían pasado) y cuando ya no divisaba más que una nube de polvo, acordóse de que había perdido las ovejitas y allá, a buscarlas,corrió:


                ¡Tilín…tilín!,

                Los caballeros van ahí.

   ¡Talán…talán!,

  ¿Cuántos irán?



…pronto dio con las ovejas que en una cañada andaban, roe que te roe. Las contó y estaban cabales: catorce con la oveja “Grande” (que por cierto no comía, sino balaba, llamando a su hijito), más las  cuatro vaquitas que pastaban allá más lejos. Por la altura del sol adivinó la hora: las doce serían “chispa más o menos”. Su pensamiento voló hacia la casita, donde sus padres, en tales momentos, estarían rezando las tres Avemarías del Angelus. Clavó su cayada en el suelo y, con ambas manos sobre ella, rezó el Avemaría.

Hecho esto, el pastorcito dejó a “Lucero” junto a su madre y se apartó a la orilla de un arroyo, donde poder apagar la sed que le devoraba que (por la larga jornada) era mucha y contenida.


…Bebiendo estaba, cuando miró y vio retratada en el agua una Virgencita con un niño en los brazos y una Luna a sus pies; volvió la cabeza y encontró en la rama de una robusta encina a la Virgen que había visto en el agua… Lleno de alegría y loco de contento, subió al árbol, cogió la Virgencita y la metió en el zurrón para llevársela a su casa. Andando andandito, hacia el pueblo se encamina, presto el paso, para enseñar a sus padres la Virgen que se le ha aparecido:


                ¡Tilín…tilín!,

                La Virgencita va a quí.

                ¡Talán…talán!,

                Mi madre la verá.



Llega a su casa y la madre, que lee la alegría en sus ojos, le pregunta:


-¿Qué traes, que tan contento vienes?


-¡Mira! (le dice metiendo la mano en el zurón)… ¡Anda!, no está aquí; yo la metí en el zurrón y no está aquí la Virgen.


-¡…!


-Se me ha escapado del zurrón la Virgen! (exclama el pastorcito llorando).

Al día siguiente,pidió a su madre unos cordeles y, muy de mañanita se fue al lugar donde había visto la Virgen y encontróla de nuevo,en la rama de la encina; la cogió y volvió a meterla en su zurrón. Pero esta vez la ató con los cordeles para que no se pudiera ir. Seguro de que ahora sí que la verían sus padres y todo el pueblo, hacia allá corrió,ligero como un gamo:


             ¡Tilín…tilín!,

La Virgen va aquí.

¡Talán…talán!,

Ya no se escapará.



…Y su sorpresa fue grande cuando, después de desatar los cordeles con mucho cuidadito,notó que la Virgen había desaparecido de nuevo.

Por tercera vez acude a llevársela, cuando oye que la Virgen le dice: "Pastorcito, no me lleves más en tu zurrón, porque quiero estar aquí en estos jarales..." Aquellas dulces palabras de la Virgencita dejan encantado al pastorcito, que quisiera ir ahora en volandas a su pueblecito a dar la Buena Nueva; y dicho y hecho: por la trocha, aquí brincando y allí corriendo, el pastorcito llegó a Pedroche antes que decir amén, comunicando a todos lo que la Virgen le dijo.

El pastorcito, sus padres, hombres, mujeres y niños de la villa de Pedroche, salen hacia el lugar donde se ha aperecido la Virgen. En el camino se les unen los pastores que habitan las chozas de las majadas. Lejos suenan: ¡ti…lín tilín…!, las campanitas de las ovejas; los cabaones chirrían en los cogollos altos de las encinas; se oye el ru…ru de las tórtolas que arrullan y…a prisita, bajo el cielo azul y pisando la verde pradera, llegan todos juntos a la encina que está cerquita del arroyo y se encuentran a la Virgen con el Niño Jesús en sus brazos y una Luna a sus pies. Arrodillados, comienzan a rezarle una Salve que, trémula de fervor, sube al Cielo, ascendiendo entre las nubes que, cual vellones de blancos corderos, parecen suspendidas,por una hebra de oro, allá muy alto,muy alto.


Mientras esto pasaba, la noticia de la aparición de la Virgen había corrido con la velocidad de un cometa por los pueblos del Valle de los Pedroches: Pozoblanco y Villanueva de Córdoba acuden presto y se disputan la veneración de la Virgen, alegando  que se ha ha parecido en terrenos que pertenecen a las tres Villas. En efecto, aquellos parajes, donde apareció la Virgen, eran de los tres pueblos y allí quiso estar, como para decir que a todos quería mucho. 

Las autoridades arreglaron el asunto fundiendo en un sólo corazón (como dice el cantar) todo el cariño y devoción de los tres pueblos hacia su Virgen de Luna (que así la llamaron desde entonces, por haberse aparecido con la Luna a sus plantas), y decidieron: primero, levantarle una Ermita en el mismo sitrio donde se había aparecido y después señalar a cada una de las tres Villas un día fijo (dentro del año) en que irían por la Virgen a su Santuario (aunque lloviera, nevara o granizara), para poderla tener en su pueblo un poco tiempo  y que una vez terminado el plazo ,la llevarían a su Ermita,para que otra de las Villas fuera a por Ella.
 

Desde aquellos tiempos, todos los años, sin interrupción, los habitantes de esta comarca acuden, unos a pie, a caballo otros,aquel en burro, otros en carros, alegrando el camino con cantos a la Virgen y galopes de caballos que entre cabriolas y piruetas pugnan por ser los primeros en llegar a la Ermita, que se ve blanquear, allá a lo lejos,entre el zul de los chaparros. 

Y es digna de ver esta procesión, caminando entre el rataplán del tambor y el tintineo de las colleras, alejándose entre las recias encinas por donde discurre el camino de la Virgen. Hay paradas de los Hermanos que mientras revolotea su bandera-estrella azul sobre verde hierba-lanzan al aire las descargas de rigor, haciendo que se den un abrazo-de olores-la pólvora y el tomillo, mientras las andas de la Virgen balanceando sus campanitas de plata, pasan de hombros de un soldado a los de un estudiante y de este a los de un artesano. Jinetes sobre briosos corceles, cuajados de madroños y otras filigranas de talabartería, caracolean a la vera de la Virgen, sorteando las macizas encinas y quebrando rayos de sol con rosetas   y alamares. Los romeros salmodian, incesantes, sus coplas:
 

                “Canta el cielo y tierra a una,

                En concierto universal:

                ¡Viva la Virgen de Luna,

                Nuestra Madre Celestial!”



Y así llegan a “Los Llanos”, donde un niño, aupado por los brazos de su madre, exclama: “Virgen de Luna, ¿quieres mi jolnazo?, que, si no, me lo zampo“.


                A la Virgen de Luna,

                Me voy mañana;

                A tirar de la soga

                De la campana.              



Adaptada para niños por:
Adolfo de Torres
Enero de 1.942

(Enviada por Miguel Torres Murillo, cronista
oficial de Santa Eufemia y residente en Pozoblanco)
              

sábado, 15 de febrero de 2014

La (otra) leyenda del Potro.




Existe una leyenda tradicional sobre la Posada y la Fuente del Potro, y también alguna que otra deformación de la misma, como la que relaciona los hechos no con esos hitos materiales sino con la Cruz del Rastro. Pero no son las que nos ocupan (si quieres conocer esas, puedes venir a nuestra ruta nocturna Leyendas de Córdoba).

Lo que pretendemos analizar en este breve artículo es un curioso rumor más reciente que asegura que la fuente está coronada por una copia del potro original, encontrándose este en el jardín de una casa en la calle Rey Heredia; y que, si el portón de madera está abierto, se puede observar, junto a otras hermosas piezas, a través de las rejas que cierran el zaguán.
Pues bien, esa casa existe y, efectivamente, en su jardín hay una estatua idéntica a la de la fuente (imagen superior). Pero ello se debe a que es la casa-taller del entrañable Joaquín Vázquez Urbano, artista que trabaja la piedra, y también de su cuñado, el famoso imaginero Miguel Arjona Navarro, fallecido en 2012.
Y, según nos aclaró el propio Joaquín, este potro no es otra cosa que el modelo previo que hicieron para una copia de la escultura de la fuente que les encargaron para una plaza pública de una ciudad estadounidense.

En este caso, el bulo no alcanza (al menos por ahora) dimensiones de una leyenda en toda regla. Pero se suma a las suposiciones y deducciones que, guiadas por la subjetividad, se entrecruzan con la realidad para tejer la magia de nuestra historia.
Teo Fernández
(Información registrada)

Si quieres recibir gratuitamente en tu correo electrónico los artículos del blog y nuestra agenda de actividades (incluida la mencionada ruta Leyendas de Córdoba), puedes dejar tu dirección en la casilla de arriba a la derecha.

¡Rechaza imitaciones y vive la magia de tu historia con Érase una vez Córdoba!
 

domingo, 9 de febrero de 2014

¿Eres un "cordobés de leyenda"?/Una forma de entender Córdoba:




¿Quieres saber si eres un cordobés "normal" (lo cual ya es todo un honor y privilegio) o un cordobés de leyenda? Pues lo tienes muy fácil: "Érase una vez Córdoba" es una forma de entender esta ciudad, que se basa en estos cinco principios:
1.- Papel fundamental de la leyenda como transmisor de la esencia de un lugar: Como me dijo nuestro amigo Arturo Luna Briceño, "la leyenda es la filosofía de la Historia". Los apólogos y relatos, además de ser normalmente más atractivos, transmiten mejor ciertas dimensiones de un legado que los hechos "reales". Y no olvidemos que estos hechos "reales", aunque se consideren científicos y contrastados, mantienen un alto grado de subjetividad, mientras que la leyenda presenta valores atemporales (incluso en el caso de ser alterada por la transmisión oral con el paso de los siglos, esa misma alteración, si es espontánea, resulta igualmente un valor). Arturo nos enseñó también que las leyendas no deben novelarse y mucho menos deformarse a nuestro antojo, pues se debían transmitir como lo que son: "historias escritas en el viento".

2.- La magia se encuentra en los rincones perdidos: El casco antiguo de nuestra ciudad presenta un sugerente urbanismo ideal para para perderse. Y, en esos paseos sin rumbo, podemos comprobar que el espíritu de Córdoba se manifiesta con mayor claridad en lugares que en ocasiones no son los más concurridos pero que igualmente contienen un denso y atractivo pasado.

3.- El legado como elemento articulador fundamental: Córdoba debe entenderse como un "todo" en el que el Patrimonio juegue uno de los papeles organizativos principales (o quizá el principal), tanto por el respeto que debemos a nuestro pasado como por su potencialidad cultural y económica. Sin embargo, en algunos casos el respeto no es tanto como debería; y en otros, curiosamente, ocurre al contrario: no se aprovechan como se podría elementos patrimoniales que ya existen (como, por ejemplo, Julio Romero de Torres).

4.- Sostenibilidad: Por ese respeto al pasado y precisamente para conservar las potencialidades del Patrimonio, la explotación del mismo debe llevarse a cabo de manera sensata y coordinada, teniendo en cuenta su fragilidad tanto material como inmaterial (cosa que no solemos hacer).

5.- La Feria de Córdoba es la mejor del mundo.
Si estás de acuerdo con estos cinco principios de Érase una vez Córdoba, con nuestra forma de entender la ciudad, ya has salido de dudas: ¡Eres un cordobés de leyenda! ¡Enhorabuena y bienvenido!
Teo Fernández
Puedes seguirnos en Facebook o Twitter.

domingo, 26 de enero de 2014

La "Arquitectura del Sol" en Bujalance


El casco urbano de Bujalance, en el corazón de la campiña cordobesa, atesora un impresionante conjunto de arquitectura religiosa, erigido entre los siglos XVI y XVIII, y auspiciada por el obispado de Córdoba,  la poderosa oligarquía local y por las órdenes de Franciscanos y Carmelitas.  Este legado patrimonial ya impresiona al visitante por sus valores arquitectónicos y artísticos, a los que se une la singularidad de la torre inclinada del templo de la Asunción, conocida como la Pisa de Andalucía. No obstante, aún hay un atractivo mucho más sutil y fascinante, que ha permanecido velado durante siglos, y que ahora, tras descifrar sus claves astronómicas y matemáticas,  sale a la luz con “La Arquitectura del Sol”. 

En la ruta guiada “La Arquitectura del Sol” se invita al visitante a acercarse a la mirada de la enigmática escuela de pensamiento que inspiró la singular arquitectura religiosa de Bujalance.   Descubrirá que hubo un tiempo en el que el mundo, imperfecto y mutable, estaba hecho de cuatro elementos: tierra,  agua, aire y fuego; y el cielo, perfecto y eterno, de éter o quintaesencia.  La Tierra estaba rodeada por ocho esferas concéntricas, que albergaban al Sol, la Luna, los planetas, y las estrellas fijas, mientras que en la novena esfera comenzaba el reino de los cielos: la casa de Dios y de los Santos, el lugar al que anhela retornar el alma. 

Las naves de las iglesias se orientan aquí, como flechas, apuntando con una precisión de décima de grado al lugar exacto del horizonte local por donde sale o se pone el Sol en el día de la onomástica del Santo titular, produciendo en esas fechas bellísimos “milagros de la luz”.  En la planta y el alzado de los templos se usa la Divina Proporción de Pacioli, el número de Dios asociado a la quintaesencia, la sustancia sutil que todo lo penetra y que engendra a los cuatro elementos del mundo sensible, la misma quintaesencia capaz de transmutar los metales, o de sublimar el alma. Así, el Templo de la Asunción, orientado al orto solar en su onomástica, es una  morada filosofal, un lugar de bendición, donde la oración y la mediación de la  Santísima Virgen obrarían el milagro de acercar el alma a Dios.

El visitante descubrirá así una singular manifestación de religiosidad cristiana rodeada de algunos elementos del mundo clásico, que constituye una auténtica rareza en todo el territorio nacional, y nunca antes descrita en este contexto geográfico e histórico, y que en Bujalance nos ha dejado  estos poemas de luz y piedra,  que hacen de este pueblo un lugar para el misticismo religioso e intelectual.

                                                                                                                          J.M. Abril
Bujalanceño Catedrático de Universidad en el área
de Física Aplicada de la Universidad de Sevilla


Para más información sobre este tema os animamos a visitar el interesantísimo blog del autor del artículo: www.cuadernosdebujalance.blogspot.com

 

viernes, 24 de enero de 2014

El mito del mes: Acuario





Conocido también como "Aguador", este segundo nombre nos ofrece bastante información sobre quién se esconde detrás de esta constelación.

El aguador más conocido de toda la mitología griega es Ganímedes, hijo de Tros y Calírroe. Siendo apenas un adolescente, mientras vigilaba los rebaños de su padre en las montañas que circundaban Troya, Zeus se fijó en él y quedó prendado de la belleza del joven -no en vano Homero lo califica como “el más bello de los hombres mortales” (Ilíada 20.232). Sin dudarlo, el olímpico lo raptó sirviéndose de un águila –convertida por ello en estrella- o transformado él mismo en águila, y se lo llevó al Olimpo. Allí servía de copero de Zeus escanciando néctar en la copa del dios.

Por eso, las estrellas que conforman la constelación de Acuario representan a este aguador que “se halla de pie sosteniendo una vasija y [que] vierte una gran cantidad de líquido” (Eratóstenes, Catasterismos 26). La posición de estas estrellas es la siguiente de acuerdo, como siempre, a Eratóstenes:

“Tiene en la cabeza dos estrellas de brillo escaso; en cada hombro, una (grandes las dos); en cada codo, una; en la punta de la mano derecha, una brillante; en cada tetilla, una; bajo las tetillas, a uno y otro lado, una; <en > la cadera izquierda, una; <en > cada rodilla, una; <en > la espinilla derecha, una; en cada pie, una: <en total, diecisiete>. El agua que vierte consta de treinta y una estrellas, y tiene dos que son brillantes” (traducción de José B. Torres Guerra).


  Dámaris Romero
Profesora de Filología Clásica de la UCO

Si quieres conocer los mitos cordobeses, no te pierdas nuestra ruta nocturna Leyendas de Córdoba, pionera de este tipo de tours en la ciudad.
(Info en nuestra web haciendo click aquí)

Rechaza imitaciones y...
¡Descubre Córdoba con Érase una vez Córdoba!
 

domingo, 5 de enero de 2014

Mitos y leyendas en la provincia de Córdoba (IX): La diosa Caelestis en Torreparedones



La diosa Caelestis es una divinidad de origen oriental, concretamente africano, que alcanzó gran popularidad en colonias romanas occidentales. Su culto se ha relacionado con el de la diosa cartaginesa Tanit, protectora de la fertilidad y fecundidad, así como de portadora de oráculos. No obstante, también se le vincula con la guerra, la navegación, la salud y el mundo de ultratumba.

En el panteón romano su culto fue adoptado en torno al año 146 a.C., en plena III Guerra Púnica, bajo la advocación de Juno Caelestis. Fueron también frecuentes las asimilaciones con diosas como Cibeles, Diana, Fortuna, Venus e Isis, prolongándose su fama y pervivencia hasta bien entrado el siglo V.

Los testimonios epigráficos más abundantes proceden de su lugar de origen, África, seguido de Italia e Hispania. Precisamente, uno de los casos más interesantes procede de la colonia de Ituci (Torreparedones, en la provincia de Córdoba), lugar dedicado al culto de esta diosa tal y como se extrae de los restos epigráficos hallados sobre la frente de una cabeza femenina de piedra caliza, de poco menos de 7 cm de altura, que debió corresponder a una estatuilla completa y que representaría a la diosa que venimos comentando.

El culto a Dea Caelestis en Ituci tiene su razón de ser allí por la presencia de aguas salutíferas en el entorno del yacimiento (Fuente de La Romana) y por el sentido astronómico de su santuario. Este valor astral y mágico se podría relacionar también con la presencia de un banco localizado a la entrada del santuario que podría haber servido para la realización de banquetes rituales, aunque lo más plausible es que sirviese para dormir y esperar que los mandatos divinos se trasmitiesen a la persona a través del sueño (incubatio)

Ésta es, por tanto, una clara e interesante reminiscencia oriental en la campiña cordobesa que nos evoca el importante papel que jugó Oriente en nuestro bagaje cultural.


María Pérez Tovar
Arqueóloga baenense

miércoles, 1 de enero de 2014

Resumen 2013


Nuestro primer año completo de vida ha sido trepidante. Lo empezamos con nuestra primera aparición en FITUR y colaborando con algunas prácticas de la Universidad de Córdoba, colaboración que se completó al incluir nuestra ruta nocturna Leyendas de Córdoba como activididad complementaria para los participantes del I Simposio Nacional La figura del fantasma en la literatura griega, que tuvo lugar en mayo.

A principios de verano participamos en dos encuentros de empresas de ocio de la Diputación de Córdoba (uno provincial y otro autonómico). Y también, ya en septiembre, en la Semana Europea de la Movilidad (realizando una ruta accesible) y en la Jornada Europea de la Cultura Judía en colaboración con la Delegación de Patrimonio, Casco Histórico y Naturaleza del Ayto. de Córdoba (añadiendo leyendas judías al habitual contenido de Leyendas de Córdoba).

En octubre igualmente la adaptamos, durante un fin de semana, con motivo de la festividad local de San Rafael (realizando visita nocturna a la iglesia del Juramento). Y ya a caballo entre ese mes y el de noviembre celebramos nuestra particular “Semana de Ánimas” (pues evitamos usar el término “Halloween”).

Durante la misma, tuvieron lugar, entre otras cosas, teatralizaciones sobre leyendas cordobesas y, la víspera del día de Todos los Santos (31 de octubre) hicimos una ruta especial que accedió a algunos de los edificios que normalmente explicamos desde fuera. Destacando la visita nocturna a la Facultad de Letras y la adyacente Capilla de San Bartolomé (en la que nos acompañó el Decano de aquella, por ser la primera actividad de este tipo que allí se celebraba) o al Palacio de Orive. (Es posible ver el dossier de este recorrido en el respectivo álbum de fotos en Facebook: Córdoba, como nunca te la han contado).

Y en diciembre estrenamos la edición en bicicleta de Leyendas de Córdoba, poniendo el broche de oro a un año en en el que también hemos tenido el honor de ingresar en la Cofradía del Salmorejo y en la Junta Directiva de la Asociación de Amigos de los Patios Cordobeses. Por ambas cosas queremos dar las gracias (ya que han sido por propuesta interna). Prometemos, en el que comienza, trabajar para estar a la altura de las circunstancias.

¡Feliz 2014!

Teo Fernández

sábado, 28 de diciembre de 2013

Los mitos y el cine (IV): Drácula



"Bienvenido a mi humilde morada.
Entre libremente, por su propia voluntad,
y deje parte de la felicidad que trae."


Es la novela Drácula (1897), del irlandés Abraham (Bram) Stoker, la que dibuja la imagen del vampiro tal y como la concebimos hoy en día, cristalizando en ella muchas tradiciones y supersticiones anteriores europeas que ya habían empezado a reflejarse en diversas obras literarias del siglo XIX. En el libro se usa, por cierto, una curiosa estructura: no es lineal, sino que se presenta como una sucesión de cartas, artículos de periódico, etc., que van conformando la historia.

El nombre del protagonista fue tomado de alguien que realmente existió en la Valaquia (sur de Rumanía) del siglo XVI: el principe Vlad III (llamado Vlad Drăculea o Dracul y conocido como Vlad Tepes -Vlad el Empalador-). Sin embargo, no hay acuerdo sobre si este personaje real (supuestamente poseedor de un caracter sanguinario que provocaría su apodo de el empalador) influyó en la creación del literario; o si, por elcontrario, Stoker descubrió al Vladimir histórico una vez definido su vampiro y tan sólo tomó para este el eufónico nombre de aquel.

Una de las más fascinantes hipótesis sugiere que entre sus fuentes se encontrase la Condesa Erzsébet Báthory (1560-1614), que hacía uso de la sangre de doncellas como fuente de la eterna juventud. Sea como fuere, no hay duda de que la visión que hoy tenemos tanto de Vlad III como de la propia Báthory se deben a la influencia que retrospectivamente ejerce el desbordante peso iconológico de Drácula.

Destacaremos tres adaptaciones cinematográficas que, objetivamente, serían las más destacadas:

El alemán F.W. Murnau llevó la novela a la gran pantalla en 1922, pero, al no conseguir los derechos de autor, debió realizar algunas alteraciones, como los nombres de los personajes (y, claro, el título) o las localizaciones. Resultó así la mítica Nosferatu, el vampiro, de argumento tan parecido al Drácula original que le hizo ser acusado de plagio y la mayoría de las copias fueron destruídas. Lo más curioso es que el film inspiró su propia leyenda: que el protagonista Max Schreck era realmente un vampiro (y que, a su vez, dió pie a la película La Sombra del Vampiro, protagonizada por John Malkovich y Willem Dafoe).

Ya en 1931, Bela Lugosi, que llevaba años interpretando al Conde en el teatro, protagonizó, a las órdenes de Tod Browning, otra de las adaptaciones de culto. Al igual que ocurrió con la expresionista versión de Murnau, algunas de sus escenas (como el saludo de bienvenida a John Harker o la llegada de sus novias) se han convertido en iconos del cine de terror.

Pero es la de Francis Ford Coppola (1992) la más conocida, por su calidad y por ser la más reciente. Respecto al libro, la película se muestra más sensual, se recrea en la versión más sanguinaria de Vlad Tepes y, sobre todo, hace que la trama incluya una historia de amor inmortal que poco tiene que ver con el libro, características todas muy hollywoodenses.

Sin embargo, no deja de ser considerada la adaptación más fiel (por ejemplo, es la única en la que aparecen todos los personajes). Y el director tiene el enorme mérito de haberle otorgado una estética personal y atemporal, expresionista como Murnau y clásica como Browning, convirtiendo a la cinta no solamente en tan inconfundible como aquellas sino, incluso, aún más imperecedera.

Teo Fernández

sábado, 21 de diciembre de 2013

El mito del mes: capricornio



Dos son las versiones existentes respecto a quién representa el signo zodiacal Capricornio (Pan o Amaltea), si bien una de ellas es la más aceptada por los mitógrafos, y es la que recogemos en esta ocasión. 

En la primera versión, Capricornio es la catasterización (conversión en estrella) de Pan. Según Eratóstenes (Catasterismos 27), Egócero –“Capricornio”, un epíteto de Pan- recibió el honor de convertirse en constelación por haberse criado junto a Zeus y haberlo ayudado en su lucha contra los Titanes. La ayuda que le proporcionó vino en forma de estratagema: descubrió una caracola con la que armó a los aliados e hizo que soplaran por ella. El eco de este sonido produjo tal miedo en los Titanes que éstos huyeron. A partir de entonces, el tono de ese sonido recibe el nombre de “Pánico”. Él, por su parte, participó en esta lucha arrojando conchas al enemigo (Higinio, Astronómica 2.28). Tras hacerse Zeus con el poder, situó a Pan entre los astros. Por haber descubierto la caracola en el mar, tiene la cola de pez.

En otra variante, la ayuda proporcionada por Pan –en Higinio, Fábulas 196; Astronómica 2.28- viene en forma de metamorfosis. Éste les ordenó a los dioses que se transformasen en animales para evitar la crueldad de Tifón, monstruo feroz y violento y enemigo de los dioses: Apolo se transformó en un ave, Ártemis en un gato o Hermes en un ibis. Pan se lanzó al río, convirtiendo la parte inferior de su cuerpo en un pez y el resto en cabra. Zeus, admirado de su astucia, lo catasterizó con esa doble forma.

Eratóstenes nos describe la posición de las estrellas en Capricornio de la siguiente manera: “Sobre cada cuerno tiene una estrella; <en el morro, una> brillante; en la cabeza, dos; <en> en el cuello, una; <en> el pecho, dos; <en> la pata que tiene adelantada, dos; <en el extremo de la pata, una; en> el lomo, siete; <en> el vientre, cinco; <en> la cola, dos brillantes: en total, veinticuatro” (traducción de José B. Torres Guerra).


Pero, según la otra versión, bien pudiera ser Amaltea.

Zeus, al nacer, para evitar que su padre Crono se lo comiera, fue confiado por su madre Rea a Temis, quien, a su vez, lo entregó a Amaltea. En la versión más extendida Amaltea era una cabra, mientras que en otras una ninfa cretense dueña de la cabra. Esta cabra, hija del Sol, era un ser tan horrible en su físico que los dioses primeros, los de la época de Crono, suplicaron a la Tierra que la escondiera en una gruta de Creta.

En una ocasión, cuando Zeus jugaba con Amaltea, le arrancó uno de sus cuernos, produciéndole un tremendo dolor. Cuando el futuro Padre de dioses y hombres creció, concedió al cuerno arrancado el don de la abundancia (conocido desde entonces como Cornucopia o Cuerno de la Abundancia).

También el Olímpico tomó la piel de la cabra en su lucha contra Titanes siguiendo los consejos de un oráculo, pues esta piel era invulnerable y en el centro del lomo tenía la cara de la Gorgona Medusa, que petrificaba a quienes la miraban. Con ella se fabricó un escudo que legaría a su hija Atenea. Recubrió la carne de la cabra con otra piel, dotándole de vida e inmortalizándola en astro celeste.

De acuerdo a Eratóstenes (Catasterismos  13), la estrella de la Cabra forma parte del Auriga, en concreto está situada en el hombro izquierdo de éste.

Dámaris Romero
Profesora de Filología Clásica de la UCO 

jueves, 12 de diciembre de 2013

Mitos y leyendas de la provincia de Córdoba (VIII): Villa M.



No muy lejos de una antigua estación de tren, se encontraba Villa M., una preciosa casa antigua, con unas hermosas palmeras que adornaban la entrada. Los propietarios, M., de quien tomó el nombre aquel caserón, y su esposo. A escasos metros estaba otra casa, propiedad del cuñado de M., hermano de su esposo. Era una casa de aspecto más moderno, en la que había un huerto, y un pozo de gran  profundidad.

La relación de los tres era excelente y, a vista de todos, se trataba de una familia muy unida y feliz. Pero hace pocas décadas el destino quiso que esa felicidad se tornara en tristeza.

M., aunque mantenía un matrimonio feliz, se enamoró locamente de su cuñado, algo que, de forma inesperada, descubrió su marido cuando un día, al llegar a casa, los encontró juntos. Sin mediar palabra, salió de la habitación y, una vez M. se hubo quedado sola, fue a buscar su escopeta, y le asestó dos disparos causándole la muerte. Inmediatamente después, se dirigió a casa de su hermano y se arrojó al pozo, muriendo ahogado.

El amante de M. comprendió que su hermano había descubierto el romance que mantenían y, con el asesinato de esta y su posterior suicidio, no hacía otra cosa que condenarlo a vivir el resto de su vida con un sentimiento de culpa por lo sucedido. La situación le causó tan gran pesar que, siete días después de lo ocurrido, al no poder soportar la pérdida de la mujer a la que amaba, saltó al interior del pozo al igual que días antes hiciera su hermano, con la idea de reunirse con ella.

Con el paso de los años, lo que fue el hogar de M. y su esposo fue derribado, quedando un solar vacío. Sin embargo, la casa de su cuñado, aún sigue en el mismo lugar y, al parecer, aún deambula por sus pasillos su alma atormentada, que jamás llegó a reunirse con su amada.

El actual propietario de la casa pretendía reformarla, pero se ha dado por vencido. Cada vez que lo intenta, se derrumba misteriosamente todo aquello que construye. Según cuentan, es el propio amante de M., que no quiere que nadie habite la casa en la que pensaba pasar el resto de sus días junto a la que fuera el amor de su vida.

Inmaculada Muñoz

(*Hemos omitido los nombres tanto  de los personajes como el de
la localidad por respeto a los protagonistas de la historia).

lunes, 9 de diciembre de 2013

Pedales y solidaridad


Se acerca la Navidad y cerramos el "otoño" con dos novedosas actividades:

En primer lugar, el miércoles 11 de diciembre realizamos un recorrido en bicicleta de nuestra ruta nocturna Leyendas de Córdoba, en colaboración con Bed and Be, que aporta los ciclos a quienes no tengan de su propiedad. Comenzará a las 19:00 hrs. y el precio será más barato de lo habitual: 10 euros.

Por otro lado, el sábado 21 de diciembre a las 10:00 hrs. estrenaremos nuestra ruta "Más Leyendas de Córdoba" (centrada en el norte de la Axerquía), con  la particularidad de que, aprovechando de que se trata de fechas señaladas, los 15 euros por persona irán destinados al banco de alimentos

En ambos casos, y como es habitual, el teléfono para más información y las imprescindibles reservas es el 625080785. ¡Os esperamos!

Teo Fernández

lunes, 2 de diciembre de 2013

El mito del mes: Sagitario


A este signo se le conocía también en la Antigüedad con el nombre de ‘Arquero’, por el arma que sostiene en sus manos.

Sobre quién sería el ser catasterizado*, los mitógrafos ofrecen dos posibilidades: que fuera un centauro o que fuera Croto. Sin embargo, según Eratóstenes (Catasterismos 28), Sagitario no puede ser un centauro porque éstos no hacen uso del arco, un arma demasiado sofisticada para ellos. Así, sólo queda que sea Croto.

Croto era hijo de Pan y de Eufeme, nodriza de las Musas, de las que era hermano de leche y con las que vivía y cazaba en el Helicón. Según los autores, fue el inventor del tiro con arco, arma de la que se servía para cazar animales salvajes para su sustento. Cuando se juntaba con las Musas, como muestra de admiración hacia ellas por la exquisitez de su arte, les hacía gestos con las manos, aplaudiéndoles. Ellas, en agradecimiento, pidieron a Zeus que encumbrase a Croto, a lo que el Padre de dioses y hombres accedió transformándolo en estrella. A sus rasgos caprinos –pues era hijo del sátiro Pan- Zeus añadió el tiro con arco.

No obstante, el mitógrafo Higinio (Astronómica 2.27) presenta otra versión para explicar las extremidades equinas y la cola caprina de sátiro. Debido a su velocidad, a su agilidad en la caza y a su sensibilidad para el arte, las Musas quisieron recompensarlo y pidieron a Zeus que lo catasterizara. Así, Zeus, para que Croto exhibiera todas sus habilidades en un solo cuerpo, le concedió los costados de caballo, pues le encantaba cabalgar; le añadió las flechas, con las que mostraba su velocidad y su agilidad para la caza, y le hizo crecer la cola de sátiro, ya que las Musas disfrutaban de su compañía, como Dioniso con los sátiros.

Eratóstenes nos describe la posición de las estrellas en Sagitario de la siguiente manera: “En la cabeza tiene dos estrellas; en el arco, dos ; en la punta de la flecha, dos; en el codo derecho, una; <en> la punta de la mano, una; en el vientre, una brillante; <sobre> el espinazo, dos; <en> la cola, una; en la rodilla delantera, una; en el casco, una; <en la rodilla que tiene retrasada, una>: en total, quince” (traducción de José B. Torres Guerra).

Dámaris Romero
Profesora de Filología Griega de la UCO


*Convertido en estrella.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Fantasmas de Córdoba (III): de niños, monjas y despachos


Muy cerca de la Mezquita-Catedral de Córdoba se encuentra un antiguo horfanato en el que se han vivido múltiples sucesos inexplicables.

Lo más impactante parece ser la fantasmagórica figura de una monja que no pocos funcionarios aseguran haber visto en una habitación destinada a alojar archivos. Y, curiosamente, el más escéptico y reacio a creer en ella, apostilla su negativa sobre esas apariciones con un intrigante "pero algo sí que hay".

Estos hechos extraños llegaron al punto de que un vigilante de seguridad que debía hacer una sustitución durante un mes (por vacaciones), se negó desde el primer momento a quedarse a solas. Según nos cuentan, llegaba a provocar que saltasen las alarmas durante la noche para que viniera más gente y apenas duró unos días en la mencionada sustitución.

Pero el más escalofriante detalle fue un simple comentario. Un hombre que se había criado en ese lugar lo visitó, tras décadas sin pisar Córdoba, llevado por la nostalgia. Cuando le ofrecieron pasar a la zona en la que los trabajadores actuales afirman ver a la mencionada monja (de la que no le habían hablado), él rechistó: "no, ahí no quiero entrar, que cuando yo vivía aquí, en esa habitación se aparecía una monja..."

Teo Fernández Vélez
Director Érase una vez Córdoba
(Información registrada)

Si quieres conocer otras curiosidades, misteriosa y leyendas de tu ciudad, puedes suscribirte en la casilla de arriba a la derecha y recibirás de forma gratuita en tu correo electrónico los artículos del blog y nuestra agenda de actividades, incluida la ruta nocturna Leyendas de Córdoba, pionera de este tipo de tours en nuestra ciudad.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Semana de Ánimas



La semana del Día de Todos los Santos (y que hemos llamado "Semana de Ánimas", por extensión de la noche de ese día)  ha sido muy completa para Érase una vez Córdoba:

El martes 29 y el miércoles 30 organizamos unas teatralizaciones en la discoteca Long Rock, que giraban, sobre todo, en torno a leyendas cordobesas. El jueves 31, la víspera de Todos los Santos, celebramos una edición especial de nuestra ruta nocturna Leyendas de Córdoba, pues en esa ocasión entramos a algunos de los edificios cuyas historias solemos contar desde fuera.

Cabe destacar la Capilla de San Bartolomé, integrada en la Facultad de Filosofía y Letras  (cuyo Decano vino a "presidir" la actividad por ser la primera vez que se hacía allí algo así) y el Palacio de Orive, del que recorrimos todos sus rincones a la luz de la luna (imagen). Para terminar la semana, viernes y sábado llevamos a cabo tres pases de nuestra ruta habitual.

Damos las gracias a todos los que han colaborado en ella haciéndola posible: Long Rock, nuestros actores (Isa Santofimia, Vicente Cornejo, Cristina Marabotto), Teatro Laboratorio Raquel Toledo, Bodegas Campos, Ayuntamiento de Córdoba y Universidad de Córdoba.

Teo Fernández