miércoles, 23 de julio de 2014

Fantasmas de Córdoba (IV): La impregnación del escribano del Palacio de Orive


La Casa de los Villalones, más conocida como el Palacio de Orive, es un edificio renacensista del siglo XVI, obra de Hernán Ruiz II, que alberga una de las más famosas leyendas de Córdoba: la de doña Blanca, quien, como consecuencia de una malidición, queda encerrada y perdida bajo el subsuelo del palacio.

Durante siglos se comentaba en el vecindario que por las noches la escuchaban pedir socorro o que veían una sombra vagar por el interior de la casa. Desde el 2003, año en el que se trasladan allí diversas delegaciones del Ayuntamiento, la rumurología ha descendido considerablmente; pese a ello, mantiene el sobrenombre popular de La casa encantada.

Sin embargo, el "otro" espectro continúa allí. Pero no sería exactamente lo que solemos llamar fantasma, sino una impregnación. Concretamente, la impregnación de un antiguo escribano.

¿Qué es una impregnación? Se trata de un registro energético del pasado; una especie de "grabación". Por tanto, esta energía, contrariamente a nuestro habitual malévolo concepto de fantasma, no interactúa con nadie. Y, además, repite siempre la misma acción, motivo este por el que aún más podemos definirlo como "grabación": una grabación (energética) que se repite en bucle.

No son pocas las personas sensitivas que afirman haber contemplado a este escribano. Y, personalmente, me resultó muy curioso que, cuando escuché hablar de él hace unos meses, recordé que yo ya conocía su existencia desde unos veinte años atrás. Pero no sé de qué: no recuerdo si lo había visto o si alguien me lo contó..

Quizá lo vi, porque, cuando éramos niños todos teníamos esa capacidad sensitiva. O quizá lo soñé, porque, en el fondo, las leyendas (y fantasmas) de nuestra ciudad no dejan de ser una parte de nosotros mismos.

Teo Fernández Vélez
(Información registrada)

Si quieres conocer la tradicional leyenda de Blanca de Orive y toda la información que hemos descubierto sobre el palacio, así como otras mágicas historias de nuestra ciudad, no te pierdas nuestra ruta nocturna Leyendas de Córdoba.


sábado, 12 de julio de 2014

Córdoba Subterránea (I): Sótano Casa de las Cabezas (mezclando subterráneo y leyenda...)


La Casa de las Cabezas, situada en la calle del mismo nombre, aquella que la tradición relaciona con los siete Infantes de Lara (especialmente su adyacente Calleja de los Arquillos), abrirá sus puertas al público como Casa-Museo el próximo lunes 14 de julio.

Érase una vez Córdoba, como siempre intentando mostrarte lo que nadie antes te ha mostrado, te adelanta una imagen de su joya subterránea: lo que parece ser, en palabras del propietario, una cisterna o impluvium romano, que se encuentra bajo la calleja y al que se puede acceder desde el sótano de la propia casa, que es desde donde se ha tomado la imagen (el recodo del fondo ya se encuentra bajo la famosa calleja).

Además, este elemento aglutina dos de nuestros  campos de trabajo: subsuelo y leyendas:

Si quieres conocer más yacimientos subterráneos cordobeses, así como parte de la presencia de agua bajo nuestros pies, te recomendamos nuestra ruta Córdoba Subterránea (click aquí).

Si prefieres conocer la tradición que relaciona a los Infantes de Lara con ese lugar y otras mágicas historias locales, no te pierdas nuestra ruta nocturna Leyendas de Córdoba (click aquí).

sábado, 5 de julio de 2014

Conócenos (III): Carmen Omayra Tobajas



1. Breve CV:
Licenciada en Pedagogía de la Danza Clásica y Diplomada en Magisterio Musical. Para resumir su interminable CV, nos ceñiremos al presente: trabaja como profesora en la prestigiosa escuela de ballet Maruja Caracuel, colabora con diversas compañías de teatro y amplía su formación con un Máster de perfil investigador.

2.- Papel en Érase una vez Córdoba: 
Comenzó su relación con nosotros por un acuerdo de prácticas con la Universidad de Córdoba. Desde entonces, coopera en algunas de nuestras actividades, siendo ya mítica (nunca mejor dicho) la pareja formada junto a Isabel Santofimia en nuestra celebración del solsticio de verano de 2014, en la que interpretaron a una hechicera danzante (foto) y a una bruja respectivamente. Y es una de nuestras fuentes de información sobre cultura de nuestra provincia por estar vinculada a diversas localidades de la misma.

3. Libro favorito (desde esta cuestión, responde ella en primera persona): 
Como soy incapaz de decidirme,  diré el que tengo ahora mismo más cerquita, “El malestar de la cultura” de Sigmund Freud.

4.- Película favorita:
 Amélie.

5. Estilo musical:
Disfruto con cualquier género o estilo, especialmente  René Aubry,  Massive Attack, Jeff Buckley,  Wim  Mertens,  y por supuesto, cordobeses como Vicente Amigo o Estirpe.

6. Un lugar (que no sea Córdoba):
 

Los cantones de Appenzell Rodas Interiores, y San Galo (Suiza).

7. Lo que más te gusta de tu colaboración con Érase una vez Córdoba:
El entusiasmo y la ilusión con la que se hace todo. Cuando haces lo que te gusta, no se puede pedir más.

8. Leyenda cordobesa preferida:
 

“El Buey que reventó”, una leyenda que me trae recuerdos de infancia en la Mezquita Catedral de Córdoba.

9. Una fecha/época del año en Córdoba:
Las noches de verano en un parque, o cine al aire libre.

10. Una recomendación para turistas:
Investigar en la variada y extensa gastronomía cordobesa antes de venir, para así no dejarse nada sin probar. Y no limitarse a Córdoba capital e indagar un poquito en los vinos de la campiña o los quesos e ibéricos del Valle de los Pedroches.


domingo, 29 de junio de 2014

El signo del mes: Cáncer




Para hablar de la catasterización (transformación en estrella) de Cáncer es necesaria la presencia de un héroe, Heracles, y un monstruo, la hidra de Lerna.

Uno de los doce trabajos de Heracles consistía en matar a la hidra de Lerna, monstruo criado por Hera, esposa de Zeus, para matar al héroe, al que odiaba por ser éste hijo de una de las amadas por el dios. Suele ser representada como una serpiente de varias cabezas –oscilan según los autores entre seis y cien-, de las cuales una es inmortal. El resto de ellas eran mortales y su número se doblaba cuando eran cortadas. Para vencerla, Heracles necesitó la ayuda de su sobrino Iolao, quien quemaba el “cuello” de cada cabeza cortada –para que ésta no se reprodujese- con tizones de árboles quemados de un bosque cercano previamente incendiado. La cabeza inmortal fue cortada y enterrada, y sobre ella el héroe griego colocó una gran piedra.

Hera envió una ayuda extra a la hidra en forma de cangrejo, crustáceo que vivía en el pantano de Lerna. Éste picó a Heracles en el talón y el héroe, enfurecido, lo aplastó.

Cárcino –o el cangrejo- fue catasterizado por Hera por la ayuda prestada en la lucha y por su sacrificio.

Sin embargo, la constelación de Cáncer queda incompleta si no se recoge la historia de los Burros. Varios son los mitos que se relatan sobre ellos.

Uno de ellos (Higinio, Astronómica 2.23) remite de nuevo a Heracles, cuando Hera lo volvió loco. El héroe se dirigía al oráculo de Hera en Dodona para preguntar a la diosa cómo recobraría su perdida salud mental, cuando un pantano le impidió seguir su camino. De repente, dos burros se le aparecieron y uno de ellos le sirvió como medio para cruzar el pantano sin que sus pies tocaran el agua. Finalmente, llegó al templo de Hera y por ello, los burros fueron colocados entre las estrellas.

La segunda versión la trasmite Eratóstenes (Catasterismos, 11) de la siguiente manera: “Se dice que, cuando los dioses salieron en campaña contra los Gigantes, Dioniso, Hefesto y los Sátiros marchaban a lomos de burros. Cuando los Gigantes no habían sido vistos aún por ellos, aunque ya se hallaban cerca, los burros rebuznaron y los Gigantes, al oír el ruido, se dieron a la fuga. Por ello se les concedió el honor de figurar en el Cangrejo, hacia la parte de poniente”.

Eratóstenes, de nuevo, nos describe la posición de las estrellas en el Cangrejo así:
“El Cangrejo tiene, sobre su caparazón, dos estrellas brillantes: éstos son los Burros; la nebulosa que se ve allí es el Pesebre: parece que se hallan de pie a su lado. En cada pata del lado derecho tiene una estrella de brillo escaso; en las de la izquierda, en la primera hay dos de brillo escaso, en la siguiente <dos> y en la tercera <una>. De igual manera, en el extremo de la cuarta hay <una>, en su boca <una> y, en la piza derecha, tres; en la pinza izquierda tiene <dos> similares, <no> grandes: en total, dieciocho” (traducción de José B. Torres Guerra).

Dámaris Romero
Profesore de Filología Clásica de la UCO


jueves, 26 de junio de 2014

Córdoba Subterránea: Desciende al pasado


El 28 de junio tiene lugar el estreno abierto al público de Córdoba Subterránea. Desde ese día, todos los sábados y domingos a partir de las 11:00 de la mañana, y con unas dos horas de duración, desarrollaremos un recorrido que visitará cuatro yacimientos subterráneos de nuestra ciudad.

El primero y el último (Baños califales y teatro romano) están habitualmente abiertos al público, pero son poco conocidos incluso por la mayoría de los cordobeses; los otros dos (ambos romanos) se abren al público sólo para visitas esporádicas, normalmente por parte de nuestros amigos del programa Arqueologia somos todos. Con esta nueva actividad queremos contribuir a su divulgación convirtiendo en semanal la posibilidad de conocerlos.

De este modo, la ruta cumple los dos pilares de la filosofía de Érase una vez Córdoba: Por un lado, trabajar con elementos de nuestro legado que consideramos que no están suficientemente aprovechados. Por otro, hacerlo teniendo un hilo conductor especialmente atractivo que nos permite reconstruir la ciudad histórica (si en otra ruta son las leyendas, aquí es el hecho de encontrarse bajo tierra).

Lamentablemente, no accedemos al famoso "lago" de las Tendillas por motivos de seguridad. Pero el agua es un eje temático de toda la ruta por su presencia en todos los lugares visitados, de forma que al final de la misma estrechamos el cerco al mencionado "lago"... Incluso podríamos decir que, en cierto modo, el "lago" se encuentra en otro sitio...

¿Quieres saber dónde?

¡Te esperamos!

Teo Fernández Vélez
Érase una vez Córdoba



jueves, 12 de junio de 2014

Mitos y leyendas de nuestra provincia (XII): El milagro de Ntra. Señora de la Antigua (Hinojosa del Duque)




[…] En el pasado año de 1921, sucedió un hecho verdaderamente prodigioso. Un niño de poco más de dos años de edad, en una tarde del mes de abril, llevando a pastar  a su predilecto corderito, se elejó, ¿ se alejó del cortijo o casa de campo y vino a sorprenderle la noche. El corderito volvió a la [p. 256] querencia de la majada; pero, ¿y el niño dónde se había quedado…? Se presentó la noche: una noche fría y sin luna, únicamente alumbrada por el parpadeo de las estrellas; y sin más ruido, que los aullidos de las fieras y los graznidos de las aves de rapiña. ¡Pobre niño!... ¿Dónde estará…? Sus padres lo buscan desolados: lo mismo hacen con verdadero ahínco todos los colonos y vecinos de los cortijos limítrofes… Llevan luces, dan voces, llaman a gritos, pero… ¡el niño no responde…! ¿Habrá sido pasto de las fieras…? La Guardia Civil, reclamada, acude desde el puesto de Hinojosa y patrulla por los alrededores; pero ¡todo sin fruto…!

            Amanece el día; y los campos se presentan cubiertos con una blanca sábana de escarcha… ¡Pobre niño…! ¡Estará helado…!

            Mas, he aquí, que cuando el sol todo lo alumbra con sus rayos, el niño, plácidamente dormido y recostado sobre su bracito, es hallado por unos vecinos…

            -¿Has tenido frío…? ¿Tienes ganas de comer…? –le preguntan.

            -No… ¡Ha estado conmigo una muchacha…!

            En esto llega el Domingo, día señalado para ir por la Sma. Virgen.. El niño, acompañado de sus padres, acude a la Ermita para entregar a la Virgen de la Antigua el corderito ofrecido por estos en las horas de angustia; pero… ¡oh prodigio…! Al ver a la Señora, exclama:

            -¡Esa es la muchacha, que estuvo conmigo, me dio de comer y me calentaba…!

            ¡El entusiasmo y el alborozo del pueblo congregado, para oír misa, fue indescriptible…! ¡Los gritos y vivas fueron ensordecedores…!

            Verdaderamente se cumplió una vez más, ¡que ninguno de los que han acudido a su protección, implorando su asistencia, y reclamado su auxilio, haya sido abandonado…!

            El niño se llama Ambrosio Arellano Moreno, hijo de Gregorio y Petra.



RUIZ RAMOS, Fr. Juan: La ilustre y noble villa de Hinojosa del Duque.
Jerez de la Frontera, 1922, pp. 255 y 256
Enviado por Luís Romero Fernández, cronista oficial de Hinojosa del Duque

Imagen: www.diocesisdecordoba.com

jueves, 29 de mayo de 2014

Origen simbólico y mitológico del traje de flamenca



La semana pasada llegó a mis oídos una curiosa teoría sobre la simbología del traje de gitana. Tras haberla investigado un poco, no se me ocurre mejor fecha que estos días de feria para compartirla con vosotros. Cierta o no, he escuchado cosas mucho más rocambolescas y rebuscadas que se han dado por ciertas. Y, a fin de cuentas, es tan hermosa que podemos aplicar aquel dicho italiano de "se non è vero, è ben trovato" ("si no es cierto, queda bien").

Antes de nada quiero aclarar mi ignorancia sobre el mundo de la moda y el vestido, por lo que empleo los términos vestido/traje y gitana/flamenca indistintamente. Pido disculpas por los errores o imprecisiones que ello pueda suponer.



Pues bien, a lo que iba: En la Antigüedad existió el culto a diversas diosas similares relacionadas con la feminidad: Astarté, por ejemplo, era la diosa fenicia equivalente a las Ishtar o Inanna mesopotámicas, a la Tanit cartaginesa, a la Afrodita griega y a la Venus romana. Es decir, a grosso modo, todas eran diosas de la belleza, de la feminidad, el amor carnal y la fertilidad.

Para muchas de ellas, especialmente para la propia Asstarté y para Inanna, se utilizó como símbolo la roseta, pues la rosa fue (y sigue siendo) la alegoría del amor y la belleza. Por ello, opiniones más aventuradas relacionan a estas divinidades también con la Virgen María cristiana,  cuyo símbolo en un tiempo fue la misma flor. Sin embargo, los valores e iconografía de María parecen más equivalentes a los de Diana-Artemisa y Minerva-Atenea, por lo que la cautela nos hace dejar aun lado, por ahora, esta opción. Además, este elemento decorativo era paralelamente muy empleado en Europa, sobre todo por los celtas, en este caso aludiendo al sol y, por ello, al nacimiento y a la resurrección.

Si nos remitimos a la más famosa representación de la mencionada pléyade, nos encontramos con el Nacimiento de Venus de Botticelli, en el que observamos la llegada de la diosa según lo cuentan los textos: surgida de la espuma del mar (realmente, esta obra, a pesar de su nombre, representa la llegada de Venus y no su nacimiento; pues, sobre este, existe más de una versión).

Es por ello que hay quien observa en el vestido de gitana la hermosa simbología del culto a la belleza de la mujer: en la parte inferior, los volantes no dejan de ser unas rosetas, el comentado milenario símbolo de aquellas diosas (o incluso serían un guiño a las olas del mar). Y de ellos emerge la parte más ceñida, que ofrece la feminidad física en todo su esplendor.

Por tanto, quien se lo enfunde resulta otra bella Venus que surge de la espuma de las olas... ¿Acaso existen muchas cosas más femeninas que un vestido de flamenca?

...Se non è vero, è ben trovato...
Teo Fernández Vélez