viernes, 27 de marzo de 2015

Mitos y leyendas de nuestra provincia (XIII): La casa encantada de Jauja


En una bonita casa de Jauja, habitaba un hombre no mal parecido y de carácter fuerte, con su esposa y sus seis hijos. Nada llamaba la atención en este caballero que, como padre de familia, pasaba el día en su trabajo para poder llevar sustento a casa pero, lo que nadie sabía era que, por algún motivo, sentía algún tipo de odio hacia su quinto hijo, lo cual lo llevaba a maltratarlo severamente.

Cuando en su vejez quedó viudo, su hijo, el quinto hijo, junto con su esposa, fue a vivir con su padre a pesar de las agresiones de las que lo hizo víctima, y lo cuidó cariñosamente hasta que, un cuatro de julio a las 17:30, llegó el momento de su muerte a los 87 años de edad.

Su hijo, a pesar del daño causado por su padre, decidió perdonar todo cuanto le hizo sufrir y, con un beso, selló su despedida. 

Tras el sepelio, marcharon a casa con el convencimiento de que, ahora ambos, padre e hijo, descansarían en paz, pero lo que no podían llegar a imaginar, era lo que pronto, se empezaría a vivir en aquella casa. 

Tras el sepelio, marcharon a casa con el convencimiento de que, ahora ambos, padre e hijo, descansarían en paz, pero lo que no podían llegar a imaginar, era lo que pronto, se empezaría a vivir en aquella casa. 

Pasado no mucho tiempo, el ahora propietario de la casa, comenzó a notar que algo estaba pasando, que nada estaba como él lo dejaba y que, en la que había sido la habitación de su padre, parecía como si éste, se acabara de levantar de la cama.

En un principio no quiso dar importancia a lo ocurrido y buscó una explicación lógica a aquella extraña situación, volvió a colocar todo en su sitio, y olvidó el asunto.

Aquel mismo día, cuando se disponía a ir a la cama, apagó todas las luces y mientras subía las escaleras, escuchó que alguien susurraba su nombre, pero pensó que solo se lo había imaginado, por lo que siguió su camino a la cama.

Por la mañana contó a su esposa lo ocurrido la noche anterior y ésta, lo calmó diciendo que la muerte de su padre aún estaba muy reciente, y estaba segura de que ese era el motivo por el cual le pareció que su padre lo estaba llamando, pero noche tras noche, y siempre después de apagar las luces, volvía a escuchar cómo susurraban su nombre.

Le volvía loco ver cómo las cosas cambiaban de lugar, las luces se encendían solas, y aquel susurro en el que reconocía la voz de su padre, así que, armándose de valor, entró en aquella habitación en la que se despidió de su padre por última vez.

Nada. Silencio. Estaba a punto de salir cuando notó que alguien, desde la cama, lo observaba. Se giró, pero no pudo ver a nadie, aunque notaba que cada vez tenía a alguien más cerca. Volvió a escuchar que susurraban su nombre y, asustado, quiso salir de allí pero no pudo hacerlo ya que, alguien o algo, lo sujetaba fuertemente por el cuello causándole dificultad para respirar, a pesar de lo cual, pudo gritar el nombre de su esposa que, ante aquel grito desesperado, acudió con rapidez. Cuando ella entró en la habitación, su marido, volvió a respirar con normalidad.

Todavía con el miedo en el cuerpo, decidió cerrar la puerta de la habitación, y prohibió que se entrara en ella.

No volvió a sufrir ninguna agresión, aunque sí que seguía viendo cómo las cosas cambiaban de sitio, las luces de ciertas habitaciones de la casa se encendían, y una voz susurraba su nombre.

Contó a sus hijos y nietos el por qué de su prohibición de acceder a la habitación de su padre y, aunque todos respetaban su decisión, a ninguno le resultaba fácil creer la historia que contaba el abuelo porque nunca habían visto que nada raro sucediera en la casa.


Todo cambió cuando el abuelo enfermó de Alzheimer. Tal vez porque desde ese momento pasaban más tiempo en la casa, empezaron a vivir algunas de las cosas que el abuelo les contó.



Los nietos, desobedeciendo la prohibición del abuelo, decidieron entrar en aquella habitación “maldita” y así, por ellos mismos, comprobaron que absolutamente todo lo que el abuelo les había contado era verdad.

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Toda esta historia llegó a mí durante una conversación con una nieta del propietario de la casa. Al principio no me pareció más que una broma pero, el miedo que se dibujó en su rostro, me llevó a pensar que, todo lo que ella me contaba era verdad y, ante su invitación a visitar dicha casa, por supuesto, no me pude negar.



Al entrar, nada hacia pensar que allí pudiera pasar nada extraño, pues se respiraba mucha tranquilidad. Dimos un paseo por la casa, y nos sentamos a merendar y conversar. Fue entonces cuando escuchamos un fuerte golpe en la planta superior.


Mientras subíamos las escaleras, ya sea por sugestión de la mente o porque en realidad estaba viviendo aquella experiencia, empecé a escuchar cómo alguien pronunciaba mi nombre. Entramos en la habitación que ahora, tenía la luz encendida, algo que me pareció extraño porque cuando entré en ella la primera vez, la persiana estaba subida y no tuvimos necesidad de encender ninguna luz. El vacío de aquella habitación, se había transformado en un ambiente muy cargado, como si estuviera lleno de gente, y se percibía un olor como si alguien se acabara de perfumar. Sentía que, además de la compañía de mi amiga, alguien más estaba a mi lado y acariciaba mi pelo. En ningún momento, la situación me hizo sentir miedo, aunque tampoco me hacía sentir tranquilidad.

Mi acompañante, me quiso mostrar cómo las cosas cambiaban de lugar, para lo cual, movió un objeto situado sobre la mesa de noche y, antes de que pudiéramos salir de la habitación, aquel objeto, había vuelto a su lugar.



Aún hoy, sigo sin entender muy bien lo que pasó en aquella casa pero, sea por lo que fuere, está claro que el antiguo propietario sigue paseando por los pasillos, y colocando cada cosa tal y como a él le guste que esté. Tal vez se encuentre anclado a la casa y por ello le resulte imposible marcharse o, tal vez, lo único que espera es que su hijo, aquel al que maltrató cuando era niño pero que, a pesar de ello, le demostró ser un hijo ejemplar, deje este plano terrenal y, junto con él, marche al plano espiritual.


Inmaculada Muñoz

lunes, 16 de marzo de 2015

La Sábana Santa de Córdoba


La noticia apareció en la prensa local hace unos días; sin embargo, no ha tenido excesiva repercusión en la ciudad: en la iglesia del Juramento de San Rafael se venerará una copia exacta del Santo Sudario de Turín. Por ello, para tener información de primera mano, hoy nos hemos entrevistado con Fernando Cruz Conde, rector del templo (y digo bien, rector, ya que El Juramento no es parroquia).

Don Fernando nos ha comentado con tono anecdótico cómo nació su pasión por la también llamada Síndone: "fue en 1979, cuando yo estudiaba en Princeton. Cayó en mis manos un ejemplar del libro "The silent witness" (El testigo Silencioso) que, por cierto, presté y nunca me devolvieron." Era la época de las grandes investigaciones sobre el universo de la Sindonología, que dieron lugar a famosos libros y reportajes. Síndone, apuntamos, viene del griego sindon, que significa mortaja o sábana.

Pero el lector cordobés se preguntará: ¿Qué tiene que ver este sacro objeto con la Iglesia del Juramento de San Rafael? Pues el elemento de conexión y catalizador del proyecto es el Cristo de la Universidad, que se encuentra en la Sacristía del templo y que fue realizado imitando al que aparece en la Sábana Santa. Por eso, la copia en cuestión, que será bendecida por el Obispo de Córdoba el 4 de mayo, se venerará junto a esta Imagen.

Sin embargo, como indica Cruz Conde, el proyecto a largo plazo es adecuar la zona superior de la iglesia tanto para esta reliquia como para otras, relacionando un ala de la misma con la Pasión de Cristo y el otro ala con la pasión de los mártires de Córdoba, incluidos los del siglo XX. 


Teo Fernández Vélez
Historiador del arte y mitólogo


Si quieres conocer otras leyendas y misterios de nuestra ciudad (por ejemplo, la propia tradición del Juramento de San Rafael), no te pierdas nuestra ruta nocturna Leyendas de Córdoba.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Mitos y misterios de la arqueología cordobesa (III): el sepulcro de los mártires



Vamos con otra de sarcófagos. Este, a pesar de ser mucho menos conocido que el anterior, es más importante para la historia popular de Córdoba, pues una de sus interpretaciones lo convierte en el sepulcro de los patrones de Córdoba, los mártires San Acisclo y Santa Victoria.

Actualmente, y desde hace mucho tiempo, este sarcófago paleocristiano de mármol de Carrara de entre el siglo III y IV d.C. – más probablemente de mediados del siglo IV d.C. – está incompleto, puesto que le falta parte de su estructura. Aun así sabemos que su frontal estaría formado originalmente por dos recuadros con estrígilos* con molduras a modo de marco y una escena en el centro en la que aparecen dos personajes masculinos. A esta imagen se le sumarían dos más en los laterales del sarcófago, de las cuales solo se conserva una en la que aparecen igualmente dos figuras humanas. Pero como el sepulcro no ha llegado a nuestros días en las mejores condiciones se ha perdido la tercera escena del conjunto, que estaría en el otro extremo lateral, el cual, desafortunadamente, no se conserva.

A pesar de que las últimas investigaciones indican que las imágenes representan escenas de la vida de San Pedro, tradicionalmente se ha pensado que este sepulcro pertenecía al patrón de Córdoba San Acisclo, y que las imágenes narrarían pasajes de su vida. Es por esta razón por la que la pieza se encuentra actualmente en el la Ermita de los Santos Mártires. Y como a nosotros lo que nos interesa es conocer Córdoba a través de sus leyendas y mitos vamos a hacer como si no supiéramos nada de San Pedro para tener un excusa con la que hablar de los patronos de nuestra ciudad. Porque no, señores, San Rafael no es el patrón de Córdoba, sino su custodio. Los patrones son estos dos hermanos, Acisclo y Victoria (aunque se duda de la existencia de esta última puesto que no aparece en multitud de fuentes), quienes, al parecer, fueron los primeros mártires cristianos de la ciudad de Córdoba durante la época del Imperio Romano.

Cuenta la tradición que ambos fueron criados, tras haber quedado huérfanos y morir su haya, por una cristiana llamada Iniciana, la cual les inculcó su fe en Dios. Años más tarde – en el 313 d.C. según las fuentes – y ante la orden del pretor Dión de dar muerte a todo aquel que no profesase su fe a los dioses romanos y al emperador, estos hermanos decidieron seguir haciendo pública su fe, por lo que fueron perseguidos, capturados, torturados y martirizados. Al final, murieron, según cuenta la historia, sin renegar de su fe. Él, degollado en el Guadalquivir. Ella, asaeteada en las cercanías del anfiteatro romano. Y los dos acabarían enterrados en este sarcófago llamado “de los Santos Mártires”, el cual, tras muchos avatares acabó su la basílica homónima. 

*Especie de cepillo metálico con acanaladuras en forma de S que usaban los romanos y griegos para quitarse el aceite, el sudor, etc. (En el texto, se refiere a la decoración ondulada del sarcófago).

Isa Barrado
Colaboradora Honoraria
del Departamento de Historia Moderna 
de la Facultad de Filosofía y Letras
(Imagen: www.cordobapedia.es) 

Si quieres conocer otras tradiciones y leyendas de nuestra ciudad, no te pierdas nuestra ruta nocturna Leyendas de Córdoba. Y si prefieres descubrir los secretos de la Córdoba arqueológica, difruta  Córdoba Subterránea.

miércoles, 18 de febrero de 2015

GarabaTEOs (V): Vender una ciudad



En las últimas semanas, varias personas me han preguntado por qué hago viajes tan aparentemente relajados a Granada y paseo tranquilamente por ella, si en teoría son escapadas de trabajo para preparar Érase una vezGranada.

La respuesta es que esos paseos, desayunos a solas leyendo la prensa local (importante: prensa en papel), almuerzos con viejos amigos, e incluso salidas nocturnas, son la fórmula perfecta para retomar el pulso a la ciudad y sus habitantes, volver a captar su esencia, reencontrarme con su alma. A conocerla como la conocí durante los nueve años que viví allí.

¿Por qué? Porque esa esencia es lo que vamos a vender.

Por eso nuestra ya clásica ruta nocturna Leyendas de Córdoba apenas tiene que ver con su equivalente granadina, que estrenaremos en pocos días. Porque se trata de ciudades con una historia muy diferente y nuestras actividades ofrecen aquello que de único tiene el legado de cada ciudad, el espíritu de la misma, que se ha filtrado por el tiempo a través de sus viejos relatos y tradiciones populares.

Para los más prosaicos, lo enunciaré de otro modo: no deja de ser un peculiar estudio buscando lo que el producto puede tener de único.

Entiendo, eso sí, que en el mundo turístico y cultural de Córdoba esta actitud sorprenda mucho, pues en la ciudad califal somos expertos en hacer lo contrario: solemos copiar lo que se hace en todas partes, pensando que así venderemos más porque estaremos a la moda o a satisfaremos mejor las demandas del momento.

Sin embargo, ese cómodo, previsible y poco creativo tiro suele salir por la culata. Porque iguala a Córdoba a la baja con las demás ciudades, en lugar de buscar todo eso que tenemos de exclusivo e inimitable, que, considerando nuestra historia y cultura, es, sencillamente, de proporciones infinitas.

Y termino con otro apunte para los pragmáticos: concretamente, con la prueba de que esa búsqueda de la esencia tiene grandes resultados: nuestra mencionada ruta nocturna Leyendas de Córdoba (de Érase una vezCórdoba) surgió hace casi tres años, siendo la pionera de las actividades de este tipo en la ciudad. Y ha visto como, tras ella, surgían otros diez (sí, diez) tours nocturnos de temética similar.

Bueno, al menos, con esa legión de fans-imitadores hemos descubierto que en Córdoba sabemos hacer otras cosas además de copiar lo de fuera: también sabemos copiar lo de aquí.
Jaja...

Bienvenidos a Érase una vez Granada.

Teo Fernández Vélez
Gerente de Érase una vez Córdoba y Érase una vez Granada

jueves, 22 de enero de 2015

Tradiciones, leyendas y curiosidades de la Mezquita-Catedral (I): El buey que reventó


En el crucero de la Catedral de Córdoba podemos encontrar dos hermosos púlpitos barrocos, cada uno de ellos suspendido sobre dos esculturas: bajo el del lado derecho (derecho según se observa habitualmente el altar) se encuentran un león y un ángel; bajo el izquierdo, un águila y un toro o buey (imagen).

Estos son los símbolos de los evangelistas, que coinciden con los cuatro "seres vivientes" del Apocalipsis (león, águila, hombre y novillo o toro) y cuya iconografía fue adjudicada a cada uno de los escritores en base a relaciones con el comienzo de sus respectivos textos. Dicho de otra forma: cada evangelio empieza con un relato en el que se pudo encontrar alguna relación (aunque sutil) para establecer la equivalencia simbólica de uno de esos seres con su autor. A saber: Mateo-ángel (un hombre con alas), Marcos-león, Lucas-Buey (toro) y Juan-águila.

Sin embargo, en Córdoba existe la tradición de que el buey se esculpió y colocó ahí no por San Lucas, sino en recuerdo a un animal que habría cargado con todas las piedras de la enorme obra de construcción del crucero (otras versiones, más absurdas aún, afirman que cargó con todas las columnas de la mezquita). Sí existe unanimidad respecto al final de la historia: el animal murió, agotado, lo que provocó tal homenaje en su memoria.

Incluso a veces se menciona que el águila (San Juan) se encuentra junto a él para devorar sus restos y que las animadas molduras que existen entre ambos animales no son otra cosa que las entrañas del bóvido reventado por el esfuerzo.

Leyendas sobre leyendas. La magia de nuestra historia...


Teo Fernández Vélez
Intérprete del Patrimonio
Imagen: www.tripadvisor.es

Si quieres conocer las principales leyendas locales, no te pierdas la ruta nocturna Leyendas de Córdoba, la pionera de este tipo de actividades en nuestra ciudad. Si prefieres las tradiciones y curiosidades relativas a la Mezquita-Catedral, reserva y disfruta La Córdoba de las 1001 Noches.

martes, 6 de enero de 2015

Mitos y misterios de la arqueología cordobesa (II): Castor y Pólux de Alcurrucén


¿Cástor y Pólux o tan solo dos efebos? A los expoliadores que se los quisieron llevar a Italia para venderlos en el mercado negro quizá les dio igual, pero a nosotros no, por supuesto. Por eso os vamos a contar las dos posibles interpretaciones de estas esculturas masculinas encontradas en 2012 en Pedro Abad.

Niños en apariencia, estas figuras de bronce hueco, de metro y medio, y 30 kg de peso que formaban parte del yacimiento de Alcurrucén (Pedro Abad), son en realidad verdaderos ancianos, puesto que tienen casi 2000 años. Todos unos viejóvenes, a pesar de lo que diga la RAE, que después de tanto tiempo de andaduras y tras su aparatosa aventura con la policía, los expoliadores y los italianos, por fin forman hoy parte del Museo Arqueológico de Córdoba. Pero a pesar de tan lujoso retiro, no consiguen resolver su crisis de identidad.

Y es que a lo mejor les interesa ser efebos, como algunos expertos señalan, pues no hay nada malo en formar parte de grupo de jóvenes atenienses de entre 18 y 20 que se forman, a través de la ephebia (servicio militar), en el arte de la guerra. O quizá sean un poquito más ambiciosos y consideren que su verdadero destino es el de representar a los legendarios Dioscuros, Cástor y Pólux.

Si fuera así, no solo serían hermanos gemelos, sino que también nos encontraríamos ante dos de los muchísimos hijos de Zeus, quien, para engendrarlos, se convirtió en cisne y embaucó a Leda, mujer del rey Tindareo de Esparta y madre de Helena, la famosa piedra angular de la mayor telenovela jamás guionizada: la Guerra de Troya.

Iguales en todo, lo único que les diferenciaba era su mortalidad, puesto que Pólux era inmortal mientras que Cástor no. También inseparables, nuestros hermanos participaron en multitud de episodios de la mitología griega: Acompañaron a Jasón y los Argonautas, rescataron a su hermana Helena del rapto de Teseo y Piritoo, y ayudaron a Peleo en su lucha contra Astidamía. E incluso se dicen que fueron ellos los que ayudaron a los romanos a vencer al rey de Etruria, Tarquino el Orgulloso. 

Pero su vida de aventuras acabó cuando, en una pelea contra Idas y Linceo, antiguos pretendientes de Hilaria y Febe, esposas de nuestros gemelos, Cástor recibió una herida mortal. Y Pólux, incapaz de separarse de su hermano le rogó a Zeus, su padre, que le permitiera compartir la inmortalidad con su gemelo. Zeus accedió y los hermanos  murieron juntos bajo la promesa de su padre de que se turnarían cada día entre ser dioses el Olimpo y simples mortales fallecidos en el Hades. Nosotros suponemos que Pólux estaría en el Olimpo los lunes, miércoles y viernes y Cástor los martes, jueves y sábados, y el domingo lo echarían a suertes. 

¡Vaya dilema se nos presenta! Menos mal que a nuestros perabeños les espera un largo periodo de tiempo, entre los mayores lujos que una estatua pueda esperar, para descubrir qué quieren ser en esta vida, ¿simples efebos o los míticos Cástor y Pólux? 
 

Isa Barrado
Colaboradora Honoraria
del Departamento de Historia Moderna
de la Facultad de Filosofía y Letras
(Imagen: www.elmundo.es)

jueves, 4 de diciembre de 2014

GarabaTEOs (IV): exceso de cultura en Córdoba, Copa de Europa, marketing, Torrente, mi abuela y antinergias


Hubo un tiempo en el que, cuando organizábamos en Córdoba una conferencia o acto similar "entre semana", el mayor quebradero de cabeza era la Copa de Europa, mal del que huíamos casi como Torrente al grito de "Bicho, bicho, sal de ahí", y directamente tachábamos como opción de calendario la semana completa.

Entonces llegó Córdoba 2016 (la Candidatura a la Capitalidad Europea de la Cultura). Con ella vino toda una fiebre de actividades, en gran número de cuestionable calidad y poco identificativas para la ciudad, que igualaban a Córdoba a la baja con cualquier otro lugar.

Pero perdimos 2016...

Y, en mi opinión, igual que el ascenso del Córdoba CF a la larga será una lacra, esa pérdida fue una suerte. Gracias a ella nos replanteamos el camino que habíamos tomado y volvimos a mirar a nuestra esencia y a considerar como indispensable la calidad de todo evento cultural. Tanto, que hemos llegado al extremo opuesto: no son pocos los días en los que se acumulan las actividades atractivas.

Por ejemplo, el martes de la semana pasada hubo una conferencia en Casa Árabe a la misma hora a la que se celebraba uno de los encuentros conmemorativos del XX aniversario de la declaración de Patrimonio de la Humanidad del casco antiguo de Córdoba. Y poco después se inauguraba una exposición de joyería en el Museo Aequeológico y comenzaba otra conferencia sobre la Córdoba romana en el Círculo de la Amistad.

Ante la disyuntiva que en esos días plantea la agenda, me acuerdo de mi abuela, que cuando tenía dos compromisos que coincidían, no acudía a ninguno; pues para ella el gran problema no era fallar, sino ir a uno y no al otro y que las personas vinculadas a este segundo lo sintieran como un agravio comparativo. Los pueblos son así...

Vale, no es exactamente lo mismo, pero en marketing se sabe que un exceso de opciones crea un conflicto en el cliente que probablemente lo lleve a no elegir (consumir) nada. De hecho, a mí me está pasando y a menudo no voy a ninguno de esos actos. Por un lado, para no tener que "preocuparme" de cuál elegir. Y, sobre todo, porque sé que la parte del público que es del mundillo cultural se dispersará, de forma que no va a haber ningún encuentro que ejerza como foco de atracción único convirtiéndolo en una cita ineludible.

Hemos pasado de un extremo a otro y la consecuencia es una antinergia: si sumamos el público de las distintas actividades, no resulta la misma cantidad de gente que se concentraría en una de ellas en el caso de ser única en la agenda del día. Dicho de otra forma: más actividades, más calidad, y menos público total. ¿Raro? No. Pura ley de marketing.

Bendita Copa de Europa...

Teo Fernández Vélez
www.eraseunavezcordoba.com

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viernes, 28 de noviembre de 2014

Mitos y misterios en la arqueología cordobesa (I): El sarcófago del Alcázar de los Reyes Cristianos


En uno de los pasillos del Alcázar de los Reyes Cristianos de Córdoba se encuentra este bellísimo sarcófago familiar romano del siglo III d.C. que originalmente fue hallado en la zona residencial cordobesa de El Brillante. 

En él podemos observar cuatro figuras humanas, dos femeninas y dos masculinas, y una puerta flanqueada por dos columnas que separan los tres paneles en los que se divide este lateral del sarcófago. Pero ¿qué hay detrás de ello? ¿Qué representa? Pues ni más ni menos que un mito fúnebre romano de gran tradición, el del paso al Averno.  

Y es que las dos figuras principales, que aparecen de cuerpo entero, representan a un matrimonio que, acompañado cada uno de su maestro o preceptor, se prepara para atravesar la puerta del panel central del sarcófago, la Puerta del Hades. Ambos, con toda seguridad personajes reales del siglo III d.C., han sido preparados a lo largo de su vida para este momento. 

Él, indudablemente una figura importante de la Corduba del siglo III, ha sido instruido por su maestro, que hasta este último momento le acompaña para guiarle. Ella, su esposa, que también ha cultivado su espíritu con la ayuda de su preceptora, aparece acompañada igualmente por esta.  

Juntos en esta vida, ahora atravesarán la Puerta hacia el Inframundo, donde estarán, también, juntos. Importada esta tradición de la mitología griega, en ella los difuntos, los esposos en este caso, tendrían que pasar al Averno una vez fallecidos, y para ello, tras atravesar la puerta, deberían cruzar el río Aqueronte, con la ayuda de Caronte, un barquero que a cambio les pedía un óbolo (moneda romana). Precisamente por esto, los familiares del difunto matrimonio debieron depositar una de estas monedas en las bocas de ambos personajes. Tras este paso, nuestros esposos seguirían su camino y se encontrarían con Cerbero, el perro de Saturno o Hades, y al dejarlo atrás acabarían, por fin, entrando al mundo de los muertos para ser juzgados por sus hechos en vida. 

Pero en este ajetreado paseo nuestros amigos tuvieron una pequeña ayuda, y es que en los laterales de su sarcófago aparecen un Pegaso y una pantera, rápidas criaturas que, seguro, les socorrieron para hacer que todo el proceso fuera mucho más rápido. O por lo menos, eso es lo que representan.
Isa Barrado
Colaboradora Honoraria
del Departamento de Historia Moderna
de la Facultad de Filosofía y Letras
(Imagen: www.delcampe.com) 

viernes, 21 de noviembre de 2014

Leyendas de Córdoba: el tesoro enterrado de la Casa de las Cabezas


Es famosa en Córdoba la leyenda de los siete Infantes de Lara, que los relaciona con la Calleja de los Arquillos, afluente de la Calle Cabezas.

Hace algunos meses, la casa adyacente abrió al público como hermoso ejemplo de mansión solariega bajo el nombre de Casa de las Cabezas, y ya entonces mostramos en exclusiva un video contando los siete arcos de la mencionada calleja y unas imágenes del sótano del edificio; también de lo que, en palabras del actual propietario, es un depósito de agua romano (una cisterna o un impluvium)  que se encuentra bajo el mismo.

Hoy nos contaba un operario que realizó diversos trabajos en el edificio en torno al año 1980 que los primeros vestigios de ese depósito aparecieron porque el anterior dueño se decidió a buscar un tesoro. Un tesoro que, según él (según el dueño), habrían dejado enterrados en el subsuelo de la casa los judíos que allí habrían vivido siglos antes, como indican tantas tradiciones sobre su expulsión.

Por ello, ordenó a las mismas personas que habían trabajado antes para él despejando techumbres y paredes (entre ellos, quien es la fuente de esta información) que excavasen en el sótano, obteniendo finalmente como principal resultado el hallazgo de dichos restos. Unos restos que bien podríamos considerar un tesoro.

Demostrando así que hay muchas formas de que las leyendas (incluso las que no son las más directamente relacionadas con un lugar concreto) nos devuelvan nuestra Historia...


Teo Fernández Vélez
Érase una vez Córdoba

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www.eraseunavezcordoba.com 


jueves, 13 de noviembre de 2014

GarabaTEOs (III): el 140 aniversario JRT ("Así se hizo")


El pasado verano nos dimos cuenta de que el cumpleaños de Julio Romero de Torres "caería" en este año 2014 en domingo, día en el que llevamos a cabo nuestra ruta sobre el pintor. Pero, además, de que se cumplía un número redondo de años desde su nacimiento: 140. También nos percatamos de que el dominio www.julioromerodetorres.es estaba libre (una de esas cosas incomprensibles que ocurren en Córdoba). Llegados a ese punto de sincronicidades (no diré "casualidades"), la maquinaria creativa de Érase una vez Córdoba empezó a funcionar...

Pensamos en una ruta conmemorativa especial por el día del 140 aniversario, así que fuímos a pedir una imagen de un cuadro para un cartel aquí, un sitio donde enseñar alguna obra poco vista allá, y un lugar donde llevar a cabo una presentación ante los medios de comunicación. Todo ello con poco menos que el rabo entre las piernas. Pero... ¡sorpresa! La respuesta de todos (Delegación de Turismo del Ayto. de Córdoba, Fundación PRASA, Mercado Victoria, Fundación Cajasur, Real Círculo de la Amistad o D.O.P. Montilla-Moriles, entre otros) fue abrumadora: todos nos ofrecieron más de lo que fuímos a pedirles. Y entonces tuvimos el honor de, sencillamente, tener que dar coherencia al conjunto bajo nuestra visión de la efemérides.

Y, cuando aquello iba esbozándose, surgían nuevas propuestas o se ofrecían nuevos colaboradores curiosamente complementarios a lo que ya teníamos, completando así una maquinaria perfecta. La guinda fue que a la Directora del Museo JRT, Mercedes Valverde, le gustó el asunto y se reunió con nosotros para asesorarnos y aconsejarnos.

No sabría decir dónde estuvo la clave, pero habíamos echado a rodar algo de lo que nadie se quería quedar fuera. "La idea tiene más poder que los grandes presupuestos", se dice ahora, por la crisis; quizá ese fuera el motivo. Aunque la adorable Mari Ángeles Raya, mi antigua profesora de Arte Musulmán y Arte del Renacimiento en la carrera, me aclaraba que las respuestas eran tan favorables porque "tú te presentas de forma muy educada y lo planteas y explicas muy bien" (y mi madre, claro, tan ancha...).

La cosa es que tras mucho "hacer la mariposa" con todos los participantes y actividades (pasadas varias, primero tanteando, luego fijando y en último lugar confirmando), el programa fue tomando forma. Ya antes de que se diera el pistoletazo de salida, estábamos muy orgullosos de un proyecto que superaba todo lo que habíamos soñado meses antes. E incluso comenzamos a recibir felicitaciones por la iniciativa y su carácter aglutinador.

Pero lo que nunca pudimos imaginar fue la satisfacción final por el trabajo bien hecho. Y también la satisfacción por el trabajo de los demás que nosotros hemos coordinado. La satisfacción, a fin de cuentas, por haber demostrado que en Córdoba se puede (y se quiere) trabajar con unidad.

Gracias a todos. 

Teo Fernández Vélez.

(Foto: Mercado Victoria)

Listado completo de colaboradores:  Excmo. Ayto. de Córdoba, Fundación PRASA, Mercado Victoria, Fundación Cajasur, Real Círculo de la Amistad, D.O.P. Montilla-Moriles, Grupo SOJO, Consorcio de Turismo de Córdoba, Audi-Safamotor, Radio Córdoba-Cadena SER, Asociación de Amigos de los Patios Cordobeses, Restaurante El Churrasco, Casa del Caballo Andaluz-Yeguada Ramírez, Córdoba Legendaria, Talleres de Teatro Laboratorio Raquel Toledo y Rutas Accesibles por Córdoba.


martes, 28 de octubre de 2014

Córdoba Subterránea (V): la sala de abluciones del Hotel Conquistador


A finales del pasado siglo se hallaron en el Hotel Conquistador los restos de uno de los baños de abluciones que Almanzor construyó alrededor de la mezquita Aljama justamente un milenio antes para la purificación previa a la entrada a la misma. Y fueron integrados en el hotel de una forma similar a como se hizo con la domus del Hospes Palacio del Bailio, que ya vimos: colocando un suelo de cristal y convirtiéndo el espacio en un salón. Pero además, en el caso del Conquistador, se dejó una parte (la que se encuentra en primer término en la imagen) descubierta. 

Si quieres conocer otros yacimientos que se encuentran en el subsuelo de nuestra ciudad, acompáñanos en nuestra ruta Córdoba Subterránea o sigue el Facebook específico de Córdoba Subterránea.

martes, 7 de octubre de 2014

Conócenos (y V): Teo Fernández


1.- Breve CV:
Licenciado en Historia del Arte formado en Córdoba, Granada y Roma, atesora amplia experiencia como Intérprete del Patrimonio. Forma parte de la Junta Directiva de la Asociación de Amigos de los Patios Cordobeses (como adjunto), del grupo Herencia Cultural Cordobesa de la Facultad de Filosofía y Letras (como miembro externo a la Universidad) y de la Cofradía del Salmorejo Cordobés. También trabaja como asesor externo para proyectos de otras empresas; por ejemplo, fue uno de los creadores de Casa del Caballo Andaluz.

2.- Papel en Érase una vez Córdoba:
"Ideólogo" (fundador y gerente de la empresa) y monitor de las rutas nocturnas Leyendas de Córdoba y Brujería y Hechicería en Córdoba.

3. Libro favorito (desde esta cuestión, responde él en primera persona):
Cien años de Soledad (hasta que lo leí, mi favorito era El retrato de Dorian Gray). 

4.- Película favorita:
Grandes Esperanzas (la de Ethan Hawke) y Cinema Paradiso.

5.- Grupo musical o canción:
Bon Jovi.

6.- Un lugar (que no sea Córdoba):
Roma. 

7.- Lo que más te gusta de tu trabajo en Érase una vez Córdoba:
Al ser el "jefe", lo que aprendo de mis innumerables errores. 

8. - Leyenda cordobesa preferida:
El Abrazamozas... :P

9.- Una fecha/época del año en Córdoba:
Feria para salir, otoño para sentir. 

10. Una recomendación para turistas:
Que hagan todas las rutas de Érase una vez Córdoba ;)



Haz click aquí para conocer a todo nuestro equipo.

domingo, 5 de octubre de 2014

140 años de duende



Desde Érase una vez Córdoba impulsamos y coordinamos una serie de actividades para conmemorar el 140 aniversario del nacimiento de Julio Romero de Torres, que se cumple el 9 de noviembre.

Por un lado, hemos diseñado una ruta patrimonial llamada "La Cordoba de Julio Romero de Torres", que muestra tanto el legado artístico como el contexto urbano del pintor y que ya se lleva a cabo todos los domingos por la mañana. La monitora habitual de este tour es Ángela Laguna Bolívar, intérprete del patrimonio cuya formación en Historia del Arte estuvo vinculada a la familia Romero de Torres en general y al Museo de Julio en particular, pues participó en la musealización de sus salas.

Sin embargo, el programa (que se podrá consultar en www.julioromerodetorres.es) no se limita a ese paseo. Sino que en torno a la fecha de la efemérides y bajo el eslogan "140 años de duende", tendrán lugar otras actividades (como veladas, conferencias o recorridos especiales de la mencionada ruta), gracias a los colaboradores que se han sumado a nuestra celebración. El listado de los mismos incluye, entre otros, al Ayuntamiento de Córdoba, la Fundación PRASA (que ha cedido la imagen con la que se ha diseñado el cartel), el Mercado Victoria, la Fundación Cajasur, el Real Círculo de la Amistad, la Asociación de Amigos de los Patios , Audi-Safamotor o el Consorcio de Turismo.

Así las cosas, quiero dar las gracias por la disponibilidad que hemos encontrado por parte de todos y por las ideas que ha aportado Mercedes Valverde, Directora de Museos Municipales de Córdoba. Ello demuestra que, trabajando de forma coordinada y aportando todos un grano de arena, se puede completar un gran trabajo conjunto en favor de la ciudad. Ese es el camino a seguir.

Teo Fernández Vélez