viernes, 4 de septiembre de 2015

El caimán de la Fuensanta


Cuenta la tradición que fue una de las subidas del Guadalquivir (marcadas en uno de los muros del patio del Santuario de la Fuensanta) la que dejó, al retirarse, un cocodrilo campando por la zona (que entonces, tenía más huertas que casas).

Devoró el reptil multitud de animales, así como algún que otro despistado campesino, hasta que alguien se atrevió a hacerle frente. Según unas versiones, fue un cojo, que lo mató con su muleta desde la copa de un árbol, usando como cebo de un pan que colocó al pie del tronco. Otras hablan de un condenado a muerte que se ofreció a intentar la hazaña si, en caso de conseguirla, le era perdonada su pena.

Fuese uno u otro el autor, el cadáver del animal, al que llamaban "el caimán", terminó donándose al santuario como exvoto a la Virgen de la Fuente Santa. Y robándole, desde entonces, el protagonismo en cada velá...

Teo Fernández Vélez
(Texto protegido por la Ley de Propiedad Intelectual)
Imagen: Cordobapedia

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domingo, 26 de julio de 2015

El signo zodiacal número 13 (I):



Ofiuco, el Portador de serpientes o Serpentario, ha sido siempre considerado como el decimotercero en discordia en lo que a los signos zodiacales se refiere, dejándosele normalmente al margen del cánon de los mismos, quizás para que el conjunto estuviera formado por un número tan simbólico como el doce.

Sin embargo, hace pocos meses recorrió el planeta la noticia de que, desde este año, por una serie de motivos demasiado largos de explicar aquí, sería más tenido en cuenta y algunos consideran que ya puede hablarse de un horóscopo de trece signos.

Sea como sea, a nosotros lo que nos interesa es el mito que hay detrás de él...

El personaje es Asclepio (para los griegos) o Esculapio (para los romanos), dios de la medicina en la mitología clásica. Hijo de Apolo y la mortal Corónide, esta fue infiel a Apolo durante el embarazo, lo que le costó la vida; sin embargo, el niño fue salvado in extremis del vientre de la difunta, y se entregó al sabio centauro Quirón para que lo criase.

Ya una hija de Quirón vaticinó que aquel niño, Asclepio, sería el médico más grande jamás conocido, y fue educado como tal por su padre Apolo (dios vinculado también a la curación), por el propio Quirón y por Atenea, que le dio dos vasijas con sangre de Gorgona. Una era curativa; la otra, todo lo contrario...

Toda su familia se dedicó a la medicina, y Panacea fue el nombre de una de sus hijas. Tan grande llegó a ser la capacidad curativa de Asclepio que devolvía la vida a los muertos, lo que levantó la ira y celos de los dioses, que lo castigaron terminando con la suya. Asclepio fue entonces divinizado y catasterizado (convertido en constelación).

Llegados a este punto, la pregunta que probablemente te hagas es: Entonces, ¿por qué dicha constelación no recibe el nombre de Asclepio/Esculapio, sino uno relacionado con serpientes? 

Pronto te lo contaremos...


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Teo Fernández Vélez
Érase una vez Córdoba

jueves, 23 de julio de 2015

GarabaTEOs (VII): Uniendo los puntos de mi vida


Próximo a su muerte por cáncer, Randy Pausch escribía, en La Última Lección, que, si durante su vida una persona sigue firmemente su camino, cuando mira atrás comprende cómo se "unen los puntos". Esto es, de repente muchas cosas toman sentido y se "unen los puntos" conformando la figura adecuada. La figura de tu vida. O, mejor aún: la de tus sueños.

Yo miro atrás, a hace más de veinte años, y recuerdo que fue la serie Los Caballeros del Zodíaco la que me descubrió el fascinante mundo de los mitos y las leyendas. También recuerdo que, por entonces, mi creatividad (dicen que los hijos únicos nos vemos obligados a desarrollar más la imaginación) se convertía en un impulso de comunicar y expresar; una necesidad de transmitir.

Estudié Historia del Arte porque en esa licenciatura se aglutinaban diversos aspectos diferentes que me apasionaban: la expresión de esa misma creatividad, la presencia frecuente de mitos en las obras, así como la vinculación a disciplinas como la arqueología. Todo ello, sin tener muy claro cuál sería el futuro (salvo que trabajaría por mi cuenta).

Años después, en la primavera de 2012 (o sea, en plena crisis), nació Érase una vez Córdoba, en torno a la ruta Leyendas de Córdoba, siendo la primera iniciativa de nuestra ciudad centrada en la divulgación de leyendas.  Me doy cuenta de que, sin tratarse de algo premeditado,  este proyecto aglutinaba (y aglutina) tres cosas: "comunicar", trabajar con mitos (locales) y crear actividades novedosas. Justamente las que fueran aquellas tres necesidades o pasiones de pubertad. El círculo parece, así, haberse cerrado; los puntos se han unido.

Desde entonces, hemos logrado, gracias al trabajo de todo el equipo, diversos pequeños pero simbólicos hitos, como realizar la primera visita nocturna oficial a la Facultad de Filosofía y Letras (a la que incluso asistió el Rector) y al Palacio de Orive. O ser la primera empresa en divulgar leyendas de nuestra ciudad fuera de la misma, o impulsar el primer proyecto sobre leyendas de la provincia (en nuestro blog).

Pero el círculo vital se cerrará perfecta y brillantemente (nunca mejor dicho) la madrugada del sábado 25 de julio debido al tema concreto que divulgaremos: Aunque no os lo creáis, será, sin haberlo buscado... ¡un caballero del zodíaco!

Entonces se unirán todos los puntos (...estrellas...). Y sólo podré darles las gracias a Córdoba y los cordobeses por ayudarme a cerrar el círculo de lo que Randy Pousch llamaba "los sueños de la infancia".


Teo Fernández Vélez

martes, 14 de julio de 2015

¿Hubo brujas en Córdoba...?


La tradición señala que el barrio de Santiago era el de las brujas en Córdoba. También susurra que fue allí donde se alojaron los templarios, si es que estuvieron en nuestra ciudad. Esas callejas esconden viejos secretos, como la alcantarilla mágica de la que hace siglos emanaba un fabuloso olor, y también rincones abominables como el antiguamente llamado Panderete de las brujas, donde, según se dice, tenían lugar aquelarres y otros acontecimientos malditos.

Por eso, en nuestro deseo de ofrecer actividades novedosas, el año pasado creamos en torno a este barrio la ruta nocturna Brujería y hechicería en Córdoba. Y también por eso, en nuestra intervención mensual del mítico programa radiofónico Otros Mundos del pasado junio, por la proximidad de la noche de San Juan, hablamos sobre este barrio y sobre uno de los personajes más diabólicos de nuestra historia local...

Puedes escuchar el audio aquí (desde el 2:01:55).


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Descubre Córdoba con Érase una vez Córdoba
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domingo, 5 de julio de 2015

Mitos y misterios de la arqueología cordobesa (V): El yacimiento de Cercadilla


Situado en la zona de las actuales estaciones de trenes y autobuses de nuestra ciudad, el Yacimiento Arqueológico de Cercadilla data de entre los siglos III y IV d.C.

De más de doce hectáreas de superficie y con un 70% del total del yacimiento destruido a causa de las obras de principios de los 90, no es poco lo que se ha escrito sobre Cercadilla.

Sin duda, la interpretación que todos conocemos es la oficial y más aceptada. Estamos hablando, por supuesto, de la teoría de que este yacimiento fue en su origen el palacio de Maximiano Hercúleo, césar romano de finales del siglo III d.C. Pero, si esta opción no os gusta, no os preocupéis, hay otras tropecientas hipótesis y seguro que alguna os satisface. Sea como sea, esa primera y más arraigada teoría defiende que Maximiano se hizo erigir un palacio en la Corduba Romana en el que habría residido durante algún tiempo. 

Posteriormente, el conjunto se habría reutilizado como edificación de carácter religioso cristiano. Concretamente, se dice que podría haber sido la basílica martirial de un amigo nuestro ya mencionado en este ciclo: San Acisclo. Pero algunos argumentan que no solo no era Córdoba la capital hispana de la Bética (donde debería erigirse un palacio), sino que además no existen registros escritos sobre esta posible mansión imperial, ni concuerdan muchas de las cronologías de los restos materiales, ni siquiera los restos se suponen pruebas fehacientes que confirmen la hipótesis.

Qué pena cuestionarlo, ¿verdad? Con lo que molaría que tuviéramos ahí al lado una residencia palatina del tamaño de doce campos de fútbol. Quizá Cercadilla es en realidad, como otras hipótesis han defendido, un praetorium militar, es decir, un enorme cuartel. Aunque… parece que tampoco cuadra mucho la idea, ya que topográficamente no sería ese el lugar más adecuado para este tipo de construcción.

Lo mismo  era otro tipo de pretorio, más orientado a la administración local, teoría que es más difícil de refutar debido a su carácter generalista. Pero claro, no sería lo mismo decir “Este era el palacio en el que Maximiano residió en el año 297 d.C.” que decir “Este edificio se usaba para la administración local”. 

Pero esperad, que hay más, que también se dice que pudiera ser un complejo residencial de un personaje importante de la ciudad o de incluso algún senador. O que fuera una lujosa residencia (aunque no encajaría su tamaño) cuya función acabó replanteándose para terminar siendo una posible iglesia secundaria dedicada a algún otro mártir que no fuera Acisclo.


O un cenobio (monasterio).

O la basílica de San Félix.

O un episcopium (basílica, baptisterio y residencia episcopal) erigido por el Obispo Osio.

O solo un episcopium que no tuviera nada que ver con Osio.




¿Qué me decís vosotros? ¿Qué hay en Cercadilla? ¿Y en el Área 51? ¿Cuál se descubrirá primero? Seguro que el territorio de Nevada, porque lo que es Cercadilla, ¡da para rato!


Isa Barrado
Historiadora
Imagen: www.juntadeandalucia.es

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jueves, 18 de junio de 2015

Érase una vez... el Ramadán


Hace unos meses recibimos la propuesta de Casa Árabe (institución liderada por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación) de incluir dos de nuestras actividades nocturnas esporádicas en su agenda de Noches de Ramadán 2015.

Concretamente, se trataba de Córdoba bajo las estrellas, que se ha convertido en una cita anual imprescindible en nuestra ciudad, y de la también ya clásica velada de relatos en el patio. La primera se celebrará el 24 de junio en un lugar tan especial como la Torre de la Calahorra. La segunda tendrá lugar el 30 de junio. Como siempre, en el patio de San Basilio 44 (antiguo 50); en esta ocasión, con una temática andalusí. Para ambas se acabaron las plazas en pocas horas.

Para nosotros es una gran satisfacción que los coordinadores de un programa cutural como Noches del Ramadán se hayan interesado por nuestro trabajo y podamos formar parte de dicha agenda. Sólo nos queda dar las gracias... ¡y esperar que os guste!

Teo Fernández Vélez
Gerente de Érase una vez Córdoba

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viernes, 12 de junio de 2015

Acuerdo con el Dpto. de Historia Moderna de la UCO




Esta mañana hemos alcanzado un acuerdo con el Departamento de Historia Moderna de la Universidad de Córdoba con el fin de favorecer la articulación entre el mundo académico y el profesional. Este tipo de colaboraciones entre la pequeña empresa y la Universidad siempre me han parecido especialmente bonitas, sobre todo al ser (nosotros) antiguos alumnos de la Facultad en cuestión.

Por nuestro lado, facilitaremos la puesta en marcha de prácticas de alumnos vinculados a dicho área universitaria y proporcionaremos una visión profesional externa a la Universidad cuando desde esta se considere oportuno.

Por su parte, el Departamento dirigido por el catedrático Enrique Soria Mesa, anfitrión del reciente Congreso Internacional Los Judeoconversos en la Monarquía Española y autor  del libro El origen Judío de Góngora, publicado por la joven editorial cordobesa HannoverETC, nos asesorará sobre el contenido de algunas de nuestras rutas. Concretamente, las más relacionadas con los siglos XVI-XVIII: Leyendas del Gran Capitán, Brujería y Hechicería en Córdoba y la nueva La Inquisición en Córdoba.

De esta forma, seguiremos mostrando el lado más atractivo de la historia sin dejar de garantizar la máxima fiabilidad y satisfaremos la demanda de un cliente que (afortunadamente) cada vez nos exige más porque duda que temas como los mencionados puedan ser tratados con la suficiente seriedad.

Con este acuerdo también se abre la puerta a otro tipo de colaboraciones puntuales. La primera de ellas tendrá lugar el próximo 17 de junio, a las 21:00 horas, en el Palacio de Viana, dentro del ciclo Casa del Caballo Andaluz, que “Érase una vez Córdoba” organiza para Yeguada Ramírez. Se trata de la conferencia En el origen de las yeguadas cordobesas (s. XV-XIX), que será ofrecida por Ángel María Ruiz Gálvez, que, aunque es ya profesor en la Universidad de Murcia, sigue siendo miembro e investigador del citado departamento de la UCO.

¡Muchas gracias!


Teo Fernández Vélez
Gerente de Érase una vez Córdoba



lunes, 1 de junio de 2015

Mitos y misterios de la arqueología cordobesa (IV): la estela de Ategua


Hoy nos vamos mucho más atrás en el tiempo de a lo que habitualmente os tengo acostumbrados en este ciclo. En este caso nuestro viaje se remontará al siglo X – VII a.C. con la conocidísima Estela de Ategua.

Esta enigmática piedra caliza blanca grabada, que ahora se encuentra en el Museo Arqueológico de Córdoba, fue encontrada en el Cortijo de Gamarrilla, próximo al yacimiento de Ategua.

Y vosotros me diréis: “bueno, sí, ¿pero qué es una estela y qué quiere decir esta en concreto? Porque vaya cosa más rara nos has puesto hoy”. Y yo os diré que una Estela no solo es una actriz del destape a la que Fernando Esteso le chupó un pezón, sino que también es un elemento de la Edad del Bronce cuya función todavía se desconoce pero que está caracterizado por sus grabados percutidos que generalmente representan armas u otros objetos como figuras humanas, espejos, peines, navajas, pinzas, instrumentos musicales…

Tela, ¿verdad? Pues que sepáis que más allá de esto, todo son hipótesis acerca de para qué servían. Es decir, no se sabe todo lo que nos gustaría de ellas por lo difícil que es teorizar con la prehistoria. Aun así, algunos dicen que estas grandes losas de piedra estarían relacionadas con ritos funerarios, pero solo 4 de las 120 encontradas están en el perímetro de enterramientos. Otros, que si no hay muertos asociados a ellas a lo mejor es que era una manera de recordar a los que ya no estaban. Un poco siguiendo esta idea, también se ha dicho que quizá estuvieran relacionados con héroes, cenotafios (tumbas vacías también entendidas como monumentos funerarios), o incluso con la rememoración de batallas.

Otra interpretación que nos falta defiende que quizá las estelas fueran elementos limitadores del territorio. Mojones, vaya. De ser así, encajarían en la idea de que en la Edad del Bronce existía una jerarquización social fuerte en las comunidades que respondería al control de la tierra y de las materias primas. Y por tanto, aquellos que encargarían la erección de estas piedras serían las familias más importantes de la comunidad, la que se las pudieran permitir. Es decir, existirían comunidades diferenciadas entre sí  y jerarquizadas en su interior en las que las élites utilizarían las estelas como elementos de demarcación del territorio. “Te planto esta piedra aquí para que sepas que to’ este campo y las vaquitas que hay en él son míos” dirían ellos.

Y la última interpretación, más parecida a esta anterior que a las primas, sería que las estelas sirvieran para marcar rutas ganaderas, o zonas de metales, pero no existe una intervisibilidad entre ellas, es decir, a gran escala no parecen formar caminos ni demarcar espacios claros, por lo que lo único que podemos afirmar es que son claros marcadores simbólicos de algo.

Y después de todo esto tenemos la Estela de Ategua, con la que podemos casi “jugar” a ver qué hipótesis encaja.

De 1’63m de altura (que poco ha crecido para los  casi 30 siglos que tiene), es una de las más complejas e historiadas que existen en la Península Ibérica. Y también una de las más recientes. Dividida en tres partes en la zona superior nos encontramos con un guerrero con coraza rodeado de todo el repertorio de instrumentos posibles: un espejo, una lanza, una espada y un peine. Justo debajo la escena es otra. En este caso parece que encontramos una ceremonia funeraria, pues aparecen aquí un personaje tendido, presumiblemente muerto, y figuras cuadrúpedas que se han interpretado como objeto de sacrificio. Y en el tercer espacio vemos un carro conducido por una figura y tirado por animales que parece está acompañado por un cortejo funerario.

Ahora solo queda teorizar sobre lo que representa, que parece bastante claro, y para qué serviría, que eso ya no tanto. Y vosotros ¿qué creéis?


Isa Barrado
Colaboradora Honoraria
del Departamento de Historia Moderna 
de la Facultad de Filosofía y Letras
(Imagen: www.cordobapedia.es)

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sábado, 16 de mayo de 2015

GarabaTEOs (VII): 50 familias que cambian el mundo


Uno de los temas "estrella" que se debatió en el I Congreso Internacional de Turismo Cultural de Córdoba, celebrado los pasados 7 y 8 de mayo en el Palacio de La Merced, fue la idea de que son las personas anónimas las que realmente llegan a provocar cambios culturales que influyen en las sociedades.

Y estoy totalmente de acuerdo. No son los héroes ni los villanos más visibles los que suelen llevar a cabo alteraciones de profundo calado a largo plazo, ya sean positivas o negativas. Son las personas normales, comunes, quienes, a veces sin proponérselo, dan forma al mundo. A muchos puede disgustar dicha realidad, pues supone dejar de echarle la culpa a los demás y asumir la responsabilidad tanto individual como colectivamente. Pero la obviedad y también la fuerza de esta afirmación son demoledoras.

Pues resulta que uno de los mejores ejemplos lo tenemos en Córdoba con el concurso de patios: lo organiza (coordina y premia) el Ayuntamiento, pero quienes dieron forma a esta tradición y han conseguido que se convierta en Patrimonio de la Humanidad han sido los cuidadores de los recintos; casi en su totalidad, familias.

Apenas medio cententar de familias que, encarnando la idiosincrasia local y ejemplifiando virtudes muy nuestras como la discreción, la generosidad, la constancia y la perseverancia (el concurso va camino de cumplir un siglo de existencia) han logrado transformar la realidad actual de la ciudad. Y han provocado que los patios hagan parangón a la Mezquita-Catedral o al samorejo como elemento indentificativo de Córdoba.

Seguramente haya pocas medidas promovidas desde las distintas administraciones públicas que tengan el impacto económico en la ciudad que supone el mencionado concurso de patios. Como se reflexionó en dicho congreso, ¿qué pasaría si, solamente un año, el apenas medio centenar de participantes decidiera no concursar? ¿No tendría eso (añado yo) mucha mayor influencia en la economía y el empleo en la ciudad que cualquier decisión política?

(Y esto no es, insisto, una crítica a las Administraciones. Todo lo contrario: es una reivindicación del poder transformador que tiene la ciudadanía cuando trabaja de forma positiva).

Esa, amigos, es la fuerza real de las sociedades: El mundo no se cambia con guerras, ni con votos, ni con manifestaciones. El mundo se cambia construyendo desde nuestra casa, con pequeños gestos. Sobre todo si, como es el caso, otros construyen, desde la suya, en la misma dirección.

Como han demostrado cincuenta familias que cambian el mundo (o, al menos, Córdoba) cada vez que riegan sus macetas.

Gracias, gracias, y mil veces gracias a todas ellas.


Teo Fernández Vélez

viernes, 8 de mayo de 2015

Rutas para colegios e institutos


En Érase una vez Córdoba llevamos ya dos años organizando nuestra ruta Leyendas de Córdoba para colegios e institutos (estudiantes desde 11 años), tanto locales como foráneos. Concretamente, para aquellos que buscan ofrecer a sus alumnos una forma diferente y amena de conocer el casco antiguo de nuestra ciudad, mostrando que la historia no se reduce a extraños nombres e innumerables fechas. Y el nivel de satisfacción es, según las encuestas, muy alto.

Pero además, hace unos meses, por petición de uno de los centros cuyos alumnos vienen de forma recurrente, preparamos Mitología romana en Córdoba. El resultado ha sido un tour cuyos relatos no sólo fascinan a los jóvenes, sino que hacen que descubran la cultura clásica como menos lejana de lo que creían. Abel, uno de los miembros de la clase que estrenó esta actividad, afirmó luego: "Yo le puedo contar estas historias a mi abuelo que no se puede mover mucho para hacer estas rutas. Me acuerdo de todos lo mitos".

Y en este 2015 hemos diseñado Leyendas del Gran Capitán, para conmemorar el V centenario del montillano Gonzalo Fernández de Córdoba y que nos transportará a tiempos de honor y cruentas batallas.

Para informarte sin compromiso sobre cualquiera de ellas, puedes escribir a direccion@eraseunavezcordoba.com o llamar al 652374417.



martes, 28 de abril de 2015

El origen de la fiesta de Las Cruces de mayo


Los meses de abril y mayo incluyen diversas festividades que, como ocurre con tantas otras fechas señaladas del calendario cristiano, tienen origen pagano, en este caso relacionado con el cénit de la primavera. Quizá el ejemplo más claro sea el de San Isidro Labrador, que se celebra el 15 de mayo sin ser esta la fecha de su fallecimiento. Y algo similar ocurre con la Fiesta de la Cruz, evidente fusión de ambos legados.

En origen, sería una de las celebraciones vinculadas a las flores, que incluían cánticos, bailes y, en algunos casos, también ya un eje vertical central, a modo de "totem". Este podía ser un árbol, o sencillamente un palo cuya cima debía ser alcanzada por los jóvenes (costumbre esta última que aún se mantiene en muchas localidades españolas).

Sin embargo, según la tradición cristiana, un 3 de mayo tuvo lugar la "Invención de la Cruz". Esto es, el descubrimiento por parte de Santa Elena, madre del emperador Constantino, de la cruz donde Jesucristo había sido crucificado. Por ello se considera esa fecha el "Día de la Cruz" y también por ello Elena suele aparecer sosteniendo este objeto, como ocurre en uno de los pilares de la basílica de San Pedro del Vaticano (imagen).

Cabe matizar que Constantino no fue, como comunmente se dice, el gobernante que hizo del cristianismo la religión oficial del Imperio Romano. Ese paso lo daría Teodosio décadas después. Pero Constantino sí instauró la libertad de culto, abriendo así la vía para el desarrollo del potencial de esta religión.

Los historiadores suelen considerar que esta apertura se debió a motivos políticos y pragmáticos. La leyenda, por otro lado, habla de que su conversión se debió a la visión de una cruz en el cielo la noche anterior a una gran batalla, y que le habría llevado a la victoria en esta. Pero su especial relación con la Cruz no quedó ahí, sino que, como hemos mencionado, fue continuada por su madre.

Son varias las fuentes antiguas que narran la llegada de Elena a Tierra Santa, si bien este viaje también podría bordear el mito, considerando que para entonces la peregrina debería tener 75-80 años. La cuestión es que todas las versiones coinciden en que allí encontró reliquias, como las de los Reyes Magos o la mencionada Vera Crux, que diferenció de las otras dos cruces (las de los ladrones ajusticiados junto a Jesús) gracias a una curación o resurección milagrosa producida al entrar en contacto con el sagrado leño.

Sea como fuere, sed buenos este puente...


Teo Fernández Vélez
Cazador de leyendas

Imagen: wikipedia

domingo, 26 de abril de 2015

GarabaTEOs (VI): Papá, ¿por qué somos del Córdoba?


Mi memoria futbolera se pierde en dos partidos que fui a ver con mi padre al desaparecido estadio de El Arcangel antes de que yo sintiera interés real por el fútbol; tenía esa edad en la si te preguntan de qué equipo eres, uno responde con el comodín: "soy del España".

Uno de esos partidos fue precisamente el España-Francia sub'21 que enfrentó a la generación española que ganaría la Medalla de Oro en las olimpiadas de Barcelona'92 con los jugadores galos que años después alzarían la Eurocopa y el Mundial. De hecho, fue expulsado un jugador del combinado visitante del que nunca habíamos escuchado hablar: un tal Zidane. Y el resultado final fue de 0-0.

El otro partido que viví en el viejo Arcángel sí fue del Córdoba, y también terminó con empate, pero no recuerdo ni el resultado exacto ni el rival. Sí que recuerdo que, años después, terminado ya el Nuevo Arcángel, fuimos a un tercer encuentro: un Córdoba-Recreativo de Huelva que, una vez más, terminó con tablas en el marcador. El empate era mi sino. Así como el llegar tarde porque mi padre siempre se perdía...

Todo cambió cuando subimos a Segunda División en 1999. Un servidor estaba en plena efervescencia futbolística adolescente y no solamente me aboné, sino que el club pasó a convertirse en Sociedad Anónima y, para poner nuestro granito de arena, compré una acción a medias con mi padre por 10.000 pesetas (acción que, claro, se puso a mi nombre).

De hecho, el gol que más he celebrado en mi vida no es el del ascenso en Las Palmas, ni el de Mijatovic en Amsterdam (uno es humano y también tiene sus debilidades-colores entre los grandes), ni el de Ramos en la final de Champions del año pasado. El gol que más he festejado es el de Gallego al Atlético en el minuto 93, con el que empatábamos el primer partido en el que los colchoneros nos visitaron en su paso por la categoría de plata.

Como se deduce de todo ello, mi emotividad blanquiverde (y supongo que la de muchos más cordobeses de mi generación) se condensa en Segunda. Por eso, si el descenso se consuma, no habría que tomarlo como un fracaso, sino como una vuelta a casa tras la experiencia en Primera, para seguir poniendo mimbres sólidos de cara un futuro nuevo asalto. Y es, sin duda, el momento ideal para demostrar que la afición cordobesista apoya a su equipo en las buenas y en las malas.

El año pasado subimos todos... Y este año bajaremos todos.


Teo Fernández Vélez
Imagen: EFE

domingo, 12 de abril de 2015

Tradiciones, leyendas y curiosidades de la Mezquita-Catedral (II): la sinagoga de Salomón



Nuestra Mezquita-Catedral es un perfecto ejemplo de superposición de templos de diferentes religiones: Según la teoría más aceptada, en su lugar se encontraba la basílica visigoda de San Vicente, sobre la cual se construyó la Mezquita Mayor de Kurtuba, que después sería consagrada como Catedral cristiana. Y hay más: algunos historiadores y arqueólogos plantean la posibilidad de que, a su vez, la Basílica de San Vicente se hubiera construído en el lugar de un templo romano preexistente.

Sin embargo, la leyenda, como suele ocurrir, va más allá, pues cuenta que en aquel lugar hubo con anterioridad una sinagoga fundada por el mismísimo rey Salomón. Este acontecimiento mítico se situaría (al considerar que Salomón vivió en torno al año 1000 ac.) en un tiempo muy anterior a la fundación de la Corduba romana, que tuvo lugar en el s. II ac.

Parece que se trataría de un relato inventado en época de Al-Andalus para aumentar el poder simbólico de la edifición de la Mezquita, de forma que esta no se habría levantado solamente sobre el comentado edificio cristiano de San Vicente, sino también sobre ese supuesto templo judío. Mientras que la atribución de la autoría a un personaje de la relevancia de Salomón no es rara; por ejemplo, la fundación legendaria de nuestra vecina Sevilla fue llevada a cabo por Hércules.

Total, que supuestamente tuvimos a Salomón y Hércules fundando sinagogas y ciudades por el sur de España.

Para que luego digan que los andaluces no somos exagerados... ;)


Teo Fernández Vélez
Cazador de leyendas
(Información registrada)

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lunes, 30 de marzo de 2015

Los misteriosos grafitos de la ermita de Santa Eufemia



Cuando en el año 2011 se llevaron a cabo unas obras de reforma de la ermita de Santa Eufemia (Córdoba), al retirar las diversas capas de pintura y cal que se habían ido acumulando en las paredes con el paso de los siglos, aparecieron en los muros numerosos dibujos, correspondientes a la tipología denominada como "grafitos históricos".

Parecen fecharse en la Edad Media, y presentan temáticas basadas en elementos recurrentes, como barcos (imagen  inferior) y lo que parecen ser escenas campestres. Contrasta, de hecho, la tosquedad de las figuras de personas y animales (que parecerían casi hechas por niños) con la relativa minuciosidad de algunos de los barcos.

Los grafitos históricos (en general) son una tipología poco conocida, a pesar de poder encontrarse en muy distintos lugares, datando de épocas variadas y teniendo temáticas y causas de realización muy diversas. Como los que hay en el Museo de Bellas Artes de Córdoba, realizados por los propios enfermos que hace siglos allí habitaban cuando el edificio era hospital.

Pero los de Santa Eufemia tienen algo menos habitual: en su momento, hace siglos, fueron hechos sabiendo que se taparían. O sea, se dibujaron para no verse. Y es ahí donde radica su misterio...

Como es habitual cuando no se sabe qué motivación llevó a hacer unos grafitos, se tiende a decir que estos fueron meros entretenimientos o dibujos explicativos entre compañeros; por ejemplo, obra de un operario que había viajado en barco y quería explicar a otros, que en su mayoría nunca habrían salido de aquella localidad, lo que era una nave.

Sin embargo, la compleja ubicación de algunos de ellos (como sobre la puerta -imagen superior-) descarta la opción de que se debieran al mero ocio.  Y la repetición de elementos (como los mencionados barcos) también hace poco probable que se llevasen a cabo para explicar los elementos plasmados a quienes los desconocían (pues, en ese caso, ¿no sería suficiente con dibujar uno?).

En mi opinión, la causa podría ser supersiticiosa, colocados como símbolos o amuletos, pues  seguirían teniendo efecto mágico/místico aun ocultos por la pintura.

Y sí, vale, entiendo que la pregunta que os hacéis, es: en ese caso, ¿qué simbolizarían?

Pronto os lo contaré...

*Por ahora, ya que algunos de ellos se dejaron visibles al terminar la reforma, aprovechad el día de la romería (Domingo de Resurrección) para verlos ;)

Teo Fernández Velez